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lunes, octubre 13, 2008

Reflexión sobre el artículo Comunicación y Protocolo: perspectivas teóricas

Vía Comunisfera leemos releo mi artículo entre líneas, donde Daniel Martí reflexiona sobre el artículo que publicó en el número 11 de la revista Icono 14, este verano, titulado COMUNICACIÓN Y PROTOCOLO: Perspectivas Teóricas

A continuación su reflexión:
Algunas pretensiones en el artículo sobre comunicación y protocolo publicado este verano en el número 11 de la revista Icono 14 que constan en su resumen en portada:

* Consideraciones acerca de la situación universitaria para la formación en ceremonial y protocolo.
* Revisión de las bases conceptuales del protocolo a la luz de la principales tradiciones en comunicología.
* Relaciones entre teorías de la comunicación en organizaciones y definiciones de protocolo en la bibliografía española.
* Apuntes para un desarrollo nocional de la teoría de la comunicación a partir de experiencias en protocolo.

No da para tanto un artículo de revista. Puede querer decir que en los últimos meses (años) estoy con los que empujan para acercar la universidad a necesidades concretas de formación. Que como tantos cuestiono si la universidad es un centro universal de cualquier tipo de formaciones. Si la historia científica reciente entronca con las dirección y la creación hoy. Si podemos volver a recuperar para la universidad, saberes que nacen al margen de ella, con expectativas de vida y de uso más cortas de lo que solía llamarse saber y universidad hace unas décadas. Y en definitiva, si eso puede mejorar o contaminar algo que profesionalmente, sín mayores títulos, ya era valioso, util...

Revista Protocolo y Comunicación Empresarial
Artículo sobre Protocolo y arte
Artículo de actos creativos
Artículo de los primeros doctorados honoris causa en la Universidad de Salamanca (1922-1934)
Artículo sobre Protocolo diplomático en la República Italiana
Artículo sobre comunicación no verbal
Artículos de Comunicación Política en Telos

lunes, agosto 25, 2008

Artículos de Redes Sociales en Telos


El número 75 de la Revista Telos está dedicado a la investigación en Comunicación Política: tendencias actuales, retos y problemas
.
Las redes sociales son el tema más importante del que se habla este año. Si antes el blog era el protagonista, ahora son las redes sociales. Pero no sólo se usan en el ámbito social sino que muchas empresas, especialmente norteamericanas, comienzan a emplear redes sociales de empresa o a crear sistemas específicos para sus organizaciones.

A continuación exponemos la totalidad de artículos referidos a la temática central del número, además de un análisis, resaltando algunas ideas de ciertos textos:

+ Fernando Sáez Vacas, En el país digital de las “maravillas”. Necesitamos desarrollar una sociología de la infociudad
Uno de los aspectos relevantes de la infociudad es que los procesos y actividades que se realizan en ella son acelerados drásticamente con la ayuda de la tecnología. La tecnología densifica el tiempo (Rosnay, 1996), lo que hace que las actividades en la ciudad y en la infociudad, que coexisten, aunque cambiando rápidamente su proporción relativa, se realizan en burbujas temporales diferentes. Como yo mismo escribí (Sáez Vacas, 2004), esa propiedad que nos confiere la prótesis tecnológica para densificar el tiempo de las formas sociales –de la economía, por ejemplo– potencia las acciones a realizar con la vista puesta en un horizonte temporal próximo. Es decir, el tiempo denso característico de la tecnología produce acciones en tiempo corto, lo que en términos humanos suele traducirse en superficialidad e irreflexión.
[…] La existencia de un inconmensurable acervo de conocimientos tecnológicamente accesibles facilita que cada uno de nosotros ponga en marcha procesos de aprendizaje aportando un esfuerzo de nuestros circuitos cognitivos individuales, que es el camino indispensable por el que llegaríamos a construir una sociedad del conocimiento. Sin embargo, como han señalado varios autores, incluido el firmante (Fumero et al., 2007), en buena medida nos dirigimos hacia la superfluidad, superficialidad y simplicidad.
+ Antonio Fumero y José Miguel García Hervás, Redes Sociales. Contextualización de un fenómeno “dos-punto-cero”
Se constata una consolidación de los servicios genéricos para la gestión on line de redes sociales (OSN) que nos lleva a la búsqueda de valor añadido, bien en la especialización, ya sea mediante la verticalización de los servicios o con la segmentación más fina (aunque sea horizontal) del público objetivo. También buscando el valor en la conexión con el mundo off line o explotando en la medida de lo posible la característica localidad de los servicios ganadores: mientras que en EEUU más del 90 por ciento del tráfico se reparte entre Facebook y Myspace, en Europa, con un mercado más fraccionado, Tuenti le gana la partida a Facebook en España, dirigiéndose principalmente a un público joven, de entre 18 y 24 años.
+ Romina Cachia, Los sitios de creación de redes. Aspectos sociales
Aunque las redes sociales son un fenómeno que ha existido desde los comienzos de las sociedades, los sitios de redes sociales son una tendencia reciente. En menos de cinco años, estos sitios han pasado de ser una actividad en red especializada a convertirse en un fenómeno en el que participan decenas de millones de usuarios de Internet. El debate sobre la aparición de un nuevo fenómeno social se ha extendido tanto a la industria como a los círculos académicos.
+ Genís Roca, Soluciones para nuevas realidades. Modelos de negocio en las redes sociales
En mi opinión, donde hay una oportunidad de negocio para las redes sociales es en los usos corporativos y de intranet para empresas. Si los ciudadanos están desarrollando maneras y actitudes para colaborar y compartir conocimiento, es lógico pensar que las empresas esperan lograr lo mismo entre sus empleados. Para ellas será doblemente importante, ya que por un lado afrontan el tema de la gestión del conocimiento y por otro la capacidad de atraer y retener talento.
[…] las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ya no son una ventaja competitiva. Sencillamente, si no las tienes no serás eficaz y desaparecerás; pero tenerlas no te hace mejor, sencillamente te permite continuar compitiendo. Ahora las empresas también saben que deben aprender a gestionar el conocimiento que fluye entre sus empleados (y en los mercados) y que las actuales dinámicas 2.0 que se producen en la Red son la llave para lo que hoy quizá todavía puede ser ventaja competitiva, pero que en breve será indispensable para subsistir.
[…] Y en este contexto las redes sociales llevan camino de convertirse en algo parecido al correo electrónico o los foros: una funcionalidad (el relacional entre usuarios que aportan contenidos y desarrollan actividad) que por sí sola no justifica un modelo de ingresos, sino que debe encajarse en una idea de negocio más amplia y compleja.
+ José M. Cerezo, Hacia un nuevo paradigma. La era de la información fragmentada
Parece evidente que para afrontar la nueva realidad fragmentada, los alumnos están más preparados que sus formadores y progenitores, con el consiguiente cambio de la influencia y control de los educadores sobre los alumnos. Las barreras y límites generacionales se desdibujan, primando las habilidades digitales frente a la edad para pertenecer al mundo de los nativos o al de los inmigrantes. La mayoría de los bloggers más influyentes y con más seguidores, un inmenso número de usuarios de Twitter y una gran cantidad de emprendedores son inmigrantes que han sabido interpretar y adaptarse con incuestionable éxito
[…] Prensky considera que mientras para los padres y educadores "el conocimiento es el poder", para los nativos digitales "compartir el conocimiento" se convierte en el nuevo referente para entender el poder de influencia y prescripción: “dar para recibir más a cambio”. En este escenario, la información fragmentada se consolidad como moneda de cambio.
[…] La capacidad viral y el poder de prescripción serán los grandes valores diferenciales de las redes frente al resto de medios
[…] Para Sunstein, Internet es un medio efectivo para preservar y promover la democracia, pero al mismo tiempo puede ser una herramienta para dinamitarlo; en sus propias palabras, «un sistema en el que los individuos pueden diseñar su propio universo de comunicaciones amenaza con debilitar este beneficioso proceso, no sólo por el riesgo que supone la difusión de falsa información a través de las cibercascadas, sino también porque la situación de fragmentación impide que la información verdadera se extienda tanto como debería».
[…] Armand Mattelart afirma que «con cada generación técnica se reaviva el discurso salvítico sobre la promesa de concordia universal, democracia centralizada, justicia social y prosperidad general. Cada vez, también, se comprobará la amnesia respecto de la tecnología anterior»
+ Fernando Santamaría González, Posibilidades pedagógicas. Redes sociales y comunidades educativas
La pedagogía de los espacios se debe planificar en estas entidades-plataforma desde unas competencias adecuadas para el uso de las redes sociales con respecto a su utilización, a la creación de la identidad digital, a la buena gestión y compartición de los datos. Por eso también creemos que hay otros entornos que son más adecuados a nivel educativo, como pueden ser los entornos de aprendizaje en red y las comunidades de aprendizaje en su versión virtual.
+ Andy Ramos Gil de la Haza, Redes sociales y propiedad intelectual. Dos mundos obligados a entenderse
Hemos pasado de una sociedad en la que los ciudadanos éramos simples observadores de obras del intelecto humano, a una era en la que el papel del usuario será clave en la creación, intercambio y explotación de contenidos creados por él o por un tercero. Estamos viviendo la transformación de un usuario pasivo a otro creador y explotador de contenidos.
Como en otras fases del desarrollo industrial, esta transformación está trayendo no pocas cuestiones jurídicas y económicas; no es sencillo transformar una industria y unas leyes asentadas en reglas estáticas y aún menos poner de acuerdo a cientos de personas sobre cómo deberán ser las normas que rijan las relaciones virtuales del futuro. El acceso al conocimiento y al entretenimiento es en la actualidad más sencillo y barato que nunca, con apenas un terminal informático y una conexión a Internet se puede acceder a prácticamente cualquier obra creada por el hombre, aunque en la mayoría de los casos estos accesos se producen sin contar con la correspondiente autorización de los titulares de derechos y, lo que considero aún más perjudicial, sin que éste reciba una retribución justa y equitativa.
[…] Visto el panorama, la red social ideal es aquella que se base en el respeto en tres ámbitos; respeto a la legislación vigente, respeto a los legítimos derechos de terceros, y respeto a los derechos de los usuarios del servicio. Hasta el momento, y dado el estado inicial de todo este tipo de redes, sus responsables se han mostrando reticentes a suprimir contenidos de terceros, estableciendo extensísimas condiciones de uso injustas y en parte abusivas con un lenguaje incomprensible para la mayoría de sus usuarios.
Entiendo que no es ni injusto ni complicado crear un escenario de respeto en el que sólo se exija a los usuarios los derechos que sean necesarios para la explotación del servicio, en el que estos puedan subir igualmente la música, vídeos o fotografías que deseen, con la única limitación de que quien se beneficia de estos contenidos, esto es, los responsables de la red social, compartan sus ingresos con quienes han creado dicho contenido. Y todo ello sin olvidar a los menores de edad, inocentes usuarios de estas redes que revelan información tan personal como sus gustos, lugares de ocio, colegio en el que estudian, o amigos, lo cual podría ser utilizado de forma negativa por cualquier usuario.
+ Julen Iturbe-Ormaetxe, Redes sociales e innovación abierta. Apuntes críticos
Las empresas se organizan sobre la base de ahorros en los costes de transacción. Desde los trabajos de Coase (1937) hace ya muchos años, esta explicación es una poderosa forma de entender que en las empresas prima el “interior” frente al “exterior”, por mucha “orientación al cliente” que afirmen tener. Fuera se lleva a cabo lo que no es nuclear para el negocio. Gary Hamel y C.K.Prahalad convirtieron esta idea en un best seller espectacular (1994). Lo fundamental está dentro de la organización y lo accesorio está allá fuera.
Ahora parece que quizá debamos desaprender: fuera puede encontrarse oro. Más allá de los límites de la organización hay un conocimiento que sobrepasa con enorme holgura lo que sabemos en nuestras empresas. Reconocer la ignorancia es el primer paso. Al menos reconocer con humildad socrática que es probable que nuestras grandes oportunidades en innovación naveguen por mares alejados de nuestras rutas comerciales. Y las redes sociales al uso, las que se han popularizado en Internet, no parece que aporten demasiado a la apertura de nuevas rutas.
+ Sonia Fernández, Redes sociales. Fenómeno pasajero o reflejo del nuevo internauta
Las redes sociales están aquí para quedarse porque han trascendido al software específico de red social que les da su nombre, es decir el que permite relacionar a los miembros de una red social, convirtiéndose en auténticas plataformas de comunicación. Y con quién quiero hablar. Sencillamente con las personas que conozco y con las que ellos conocen y con las personas que comparten mis intereses. Estas personas están en las redes sociales de hoy y porque el ser humano es social por naturaleza, es allí donde satisface su necesidad de comunicación. En estos últimos años, los internautas han descubierto la utilidad última de Internet, el ofrecer la posibilidad de comunicarme con otros y formar auténticas comunidades con personas a las que sólo Internet me da la posibilidad de conocer. Así de sencillo y así de potente.
+ José Luis Molinuevo, Nuevos tiempos en la estética de las nuevas tecnologías. La eterna juventud
Ha aparecido un tiempo nuevo, el de las “nuevas” tecnologías, que antes no existía en el cómputo de lo humano, y es el de lo obsoleto. Lo obsoleto es la tecnología que aún funciona pero está fuera de uso, de modo que, aun existiendo, ya no es para nosotros. La estética de las nuevas tecnologías no tolera imágenes obsoletas: lo ya sido no puede volver a ser. Y lo que hace obsoleta estéticamente a una tecnología es su imagen. De ahí pasa a la idea, que suele perdurar más, con resultados a menudo patéticos.
[…] Las nuevas tecnologías tienen, a diferencia de los otros instrumentos tecnológicos, que ser siempre nuevas, porque no pueden ser ni viejas, ni antiguas. Las nuevas tecnologías son el mito de la eterna juventud. Y esto es algo hoy muy valioso. Mientras que en todo lo demás (lo ético, lo político) se ha discutido el progreso, aquí no: cada tecnología es “mejor” que las anteriores, decimos que las “mejora”. La novedad es un valor seguro que enseguida hace viejo lo anterior.
[…] Los programas duran mucho menos que los soportes. No es viejo en sentido orgánico, simplemente ha caído en desuso digital. Tampoco es antiguo y puede tener su prestigio museable. A través de ese nuevo tiempo, las nuevas tecnologías van mudando de piel en una continua metamorfosis que es, creo, la mejor metáfora para ellas: la de la vida múltiple y sin fin.
Y sin embargo, culturalmente no se cambia tan rápido de piel. De hecho, seguimos formando en una cultura de espectadores, aunque se habla continuamente de una cultura participativa. En las redes sociales las encuestas observan todavía un predominio de la actitud del espectador sobre la de la participación.
+ Luis García de la Fuente, Comunicación vs. Publicidad: la batalla definitiva
Preguntarse por la “publicidad en redes sociales” en realidad encierra una trampa. El motivo es que las redes sociales desarrollan al máximo la capacidad de Internet como canal de comunicación y relaciones públicas. En este sentido, las redes sociales pueden convertirse en una potente máquina de comunicación para el mundo corporativo.
[…] un creciente número de empresas tomará conciencia de Internet como arma de comunicación. Estas organizaciones procurarán construir sus propios canales de comunicación y en muchas ocasiones utilizarán las redes sociales.
En esta tendencia, jugarán un papel clave las plataformas de redes “marca blanca”, que permitan crear comunidades en torno a personajes o nuevos productos, para su análisis y desarrollo. Iniciativas como Ning, pero con una orientación sectorial, pueden ser la clave si las empresas toman la iniciativa.
[…] Pero van a ser necesarias muchas más grandes innovaciones e ideas para hacer negocio con las redes sociales. La oportunidad está ahí, en realidad está casi todo por hacer.
+ Tíscar Lara, La nueva esfera pública. Los medios de comunicación como redes sociales
En plena crisis de la objetividad como principio, los medios han de arrimarse a los ciudadanos, conocer sus demandas, vertebrar espacios colaborativos para la articulación de iniciativas sociales y dinamizar las comunidades desde un periodismo social más comprometido. Todo esto pasa por construir redes sociales de confianza con sus públicos desde un modelo de participación abierta y de debate democrático en la esfera pública digital.
+ Leonarda García Jiménez, Mercedes Carmona Martínez, El “cuarto mundo” digital en España. Análisis de las desigualdades tecnológicas entre Comunidades Autónomas.
Es innegable que la revolución de las TIC está provocando un cambio radical respecto a la manera en que la sociedad se organiza en todos y cada uno de sus ámbitos (la economía, el trabajo, la educación, la medicina, los medios de comunicación, las relaciones sociales…). Sin embargo, en una revisión crítica del concepto de Sociedad de la Información, suponer que todos los ciudadanos tienen la capacidad de acceder a la información de una manera casi ilimitada es un supuesto, cuando menos, arriesgado. En este sentido, algunos autores (Mattelart, 2002; Pérez Tapias, 2003) han denunciado la aparición de una ideología de la comunicación que únicamente pone de relieve los beneficios que supone el uso de las nuevas tecnologías y oculta los riesgos que entraña la adopción del desarrollo tecnológico (desde la vulnerabilidad de los sistemas, la pérdida de la privacidad, el ritmo vertiginoso de crecimiento con los consiguientes excluidos o marginados... hasta los riesgos de un bloqueo a gran escala de toda una sociedad sistemáticamente organizada en torno a una tecnología potente, pero vulnerable). El hecho mismo de que en la pretendida SI la información no se genere, transmita, ni distribuya adecuadamente, sino que, por el contrario, todo ello se haga de manera muy desigual es lo que provoca un cierto desorden en el sistema. En este sentido, si por ejemplo, atendemos al número de dominios en el mundo, se pone de manifiesto que EEUU cuenta con la mitad del total, seguido por Alemania (con un 8,6 por ciento), Reino Unido (8,5 por ciento), Canadá (3,6), Corea del Sur (2.5) y Francia (2,1). El resto de países del mundo están todos por debajo del 2 por ciento.
Para Castells (2001), el modelo sociotécnico basado en Internet conecta en red a aquellas zonas, individuos y/o actividades que generan valor y deja fuera las que no aportan riqueza al sistema. Así, debido al dinamismo y la competitividad de la nueva economía, las formas de producción y los agentes económicos que no son altamente productivos y generadores de riqueza quedan desestructurados y finalmente desfasados.
Es importante señalar que la cuestión no está sólo en desarrollarse tecnológicamente, sino que para que una región o actividad sea competitiva debe crecer al ritmo vertiginoso que marca la dinámica de Internet, de tal forma que si un segmento concreto prospera por debajo de los estándares establecidos, el resultado final será igualmente el subdesarrollo, pues «la economía y el sistema de información basados en Internet y que funcionan a velocidad Internet, han enmarcado las vías de desarrollo en un ámbito muy limitado» (Castells, 2001, p. 298).
Además, la educación, la información, la ciencia y la tecnología (incluyendo las infraestructuras) constituyen las fuentes fundamentales de creación de valor en la economía basada en Internet (Castells, 2001), recursos que están distribuidos de manera desigual”.
[…] Para Castells (2001, pp. 297-298), la brecha digital fundamental no se mide en el número de conexiones a Internet, sino en las consecuencias que comportan tanto la conexión como la falta de conexión, porque Internet no sólo es una tecnología: es el instrumento tecnológico y la forma organizativa que distribuye el poder de la información, la generación de conocimiento y la capacidad de conectarse en red a cualquier ámbito de la actividad humana. En otras palabras, estamos hablando de la línea divisoria existente entre aquellos individuos, empresas, instituciones, regiones y sociedades que poseen las condiciones materiales y culturales para operar en el mundo digital y los que no pueden, o no quieren, adaptarse a la velocidad del cambio.
[…] De todas formas y a pesar de las iniciativas para paliar la brecha digital, Castells asegura que «si las cosas siguen como hasta ahora, es muy posible que la divisoria digital siga ampliándose hasta que acabe por sumir al mundo en una serie de crisis multidimensionales» (Castells, 2001, p. 299).
[…] El informe Entendiendo la Brecha Digital ( 6) realizado por la OCDE (2000) indica que la brecha está definida por varios indicadores generales (accesos a las telecomunicaciones, accesos a Internet, coste de acceso, legislación sobre TIC, ordenadores por escuelas, ordenadores por hogares, conexiones urbanas y rurales, alternativas de conectividad, accesos a televisión por cable, etc.) relacionados con la medición de las infraestructuras de la SI.

Artículos de Comunicación Política en Telos
Colaboración 2.0
Autoridades y blogs
Tres redes sociales de empresa: IBM, Best Buy y Deloitte

martes, agosto 19, 2008

Colaboración 2.0


"El camino social está más articulado y extendido, como nunca antes, en la gestión de servicios y bienes pero con un manifiesto principio de colaboración y coordinación sin que las relaciones entre sociedades alcancen los niveles de subordinación o interferencia en su vida interior social para privar las competencias".

Razón y Palabra, 63, Omar Villota, Conformación de Redes Digito-Sociales. Usos de la web 2.0


Innovación abierta

lunes, agosto 04, 2008

Revista Protocolo y Comunicación Empresarial

A partir de hoy se puede leer online el último número de la Revista Icono 14. Este número 11 es especial debido a su temática: Protocolo y Comunicación Empresarial, conseguido gracias a su coordinador, Javier Sierra.
De este modo, y por primera vez, existe un número dedicado al protocolo en las revistas científicas online.
A continuación los artículos (en pdf) que configuran el número:

- LA COMUNICACIÓN EMPRESARIAL EN INTERNET
- ESTUDIO SOBRE EL USO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL
- ASPECTOS ÉTICOS Y DEONTOLÓGICOS DEL EJERCICIO PROFESIONAL DE LA COMUNICACIÓN CORPORATIVA
- LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL EN LA CONFIGURACIÓN DE LA IMAGEN CORPORATIVA
- COMUNICACIÓN Y PROTOCOLO: Perspectivas Teóricas
- EL LÉXICO DEL PROTOCOLO
- LAS WEBS DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS: Imagen corporativa y servicios
- EL ESTADO ACTUAL DEL PROTOCOLO A NIVEL JURÍDICO Y PROFESIONAL

Destaca el artículo de Daniel Martí sobre las perspectivas teóricas del protocolo.
No obstante es una lástima que sólo tres artículos de ocho versen sobre la materia. Así que confiamos en que en un futuro próximo se realice algún número online dedicado en exclusiva al protocolo.

Artículo sobre Protocolo y arte
Artículo de actos creativos
Artículo de los primeros doctorados honoris causa en la Universidad de Salamanca (1922-1934)
Artículo sobre Protocolo diplomático en la República Italiana
Artículo sobre comunicación no verbal
Artículo sobre Protocolo sinónimo de autenticidad
Artículos de Comunicación Política en Telos
Artículo sobre Sociabilidad y buenos modales
Textos de Susanne Holmström
La investigación de los públicos

Actualización:
el protocolo en Icono 14
el protocolo como especialidad de comunicación
bases en comunicación del protocolo

martes, abril 08, 2008

Artículos de Comunicación Política en Telos

El número 74 de la Revista Telos está dedicado a la investigación en Comunicación Política: tendencias actuales, retos y problemas.
A continuación exponemos la totalidad de artículos referidos a la temática central del número y además resaltamos algunas ideas de ciertos textos:

+ María José Canel Crespo, La investigación en Comunicación Política

+ María José Canel, El reto de la investigación: Plantear la pregunta “¿Hay comunicación en la comunicación política?”
La esencia de mi reflexión gira en torno a la idea de que la relación que se establece entre las instituciones (políticas y mediáticas) y sus públicos es de transacción comunicativa: en la Comunicación Política, los ciudadanos juegan un papel activo por el que comprueban (pueden comprobar) si hay relación entre lo que los políticos hacen y lo que los políticos dicen que hacen. Apoyaba la reflexión en la revisión de la perspectiva dramatúrgica (entre otros, los trabajos de Kenneth Burke o la recopilación que hacen James E. Combs y Michael Mansfield, 1976) que, a mi juicio, no ha sido suficientemente explorada para el estudio de la Comunicación Política.

La revisión de la perspectiva dramatúrgica permite comprender un poco mejor que hablar de una dimensión teatral de la Comunicación Política no equivale a afirmar que la comunicación es un mero espectáculo. El teatro no es ficción en el sentido de falsedad o ausencia de contenido. Visto desde la perspectiva dramatúrgica, en la relación transaccional que se da entre instituciones (mediáticas o políticas) y ciudadanos, aquéllas cuentan, sí, con el escenario; pero lo que en éste se desarrolla es un espectáculo que refiere a una realidad que se puede experimentar directamente. Por eso, en el “drama” de la Comunicación Política se encuentran los actores, entre quienes el ciudadano no es un simple espectador sino alguien que participa. Lo hace pudiendo “monitorizar” al político: tiene la capacidad de seguir al detalle todos los gestos y actuaciones del personaje público. A través de los medios, puede ver si el político titubea en un razonamiento, si se pone nervioso ante la acusación de su rival, si se cae al subir a un estrado o si mira el reloj por cansancio en un debate. Pero además, los ciudadanos están en condiciones de contrastar esa comunicación con los efectos de la política en sus vidas personales, pues después de ver la televisión, acuden a comprar el pan, pagan su hipoteca o tienen que soportar largas listas de espera para la cita médica. El ciudadano no es tan manipulable como pudiera parecer; por lo que, como afirmé en un trabajo precedente (Canel, 2006), considero que más que de público-espectador habría que hablar de público-inspector.

Estas son algunas de las consideraciones que realiza John Thompson (1995) para explicar su concepto de “nueva visibilidad” (recogido también en el presente número). Si bien es verdad que los políticos adquieren con los medios nuevas oportunidades de escenario, esta nueva visibilidad, afirma este autor, es una espada de doble filo que los políticos han de blandir con precaución; pues toda la potencialidad que tiene la comunicación de dirigir expectativas públicas es, a su vez, potencialidad de fracaso.

Esta cuestión está en relación con otras de igual complejidad, como la de la relación entre realidad e imagen. La perspectiva dramatúrgica permite atisbar que entre fondo y forma, entre sustancia y presentación, o entre dimensión sustantiva y dimensión simbólica, no hay un salto insalvable, sino más bien una relación de inherencia. Es otra forma de decir que el estilo con el que alguien (aplicado al caso, un político, un partido o un gobierno) se comunica, es inherente al “quién es” (aplicado al caso, al proyecto político que se tiene). Y por eso también, cuando no hay proyecto, cuando no hay realidad, no hay tampoco forma o presentación; o, más bien, la presentación (las ruedas de prensa o declaraciones grandilocuentes) transmite oquedad. Desde esta consideración se entienden bien afirmaciones como la de que «Cuando se dice que un político tiene un problema de imagen, probablemente sea que hay un problema en la realidad» (Izurieta, 2003: 242).

Llevando la cuestión al extremo, cabría preguntarse si el discurso o la comunicación de algo puede estar separado de su hacer. Y como han afirmado muchos y muy diferentes autores (Costa, 1999; Capriotti, 1999; Heath, 2001; etc.), porque comportamiento y discurso se superponen en la percepción del público, acción y discurso se retroalimentan. En definitiva, que políticos y periodistas actúan en un teatro en el que la actuación versa sobre la vida personal del espectador. Y ¿quién mejor que éste puede contrastar la versión de lo que allí se representa? ¿Quién mejor que el ciudadano puede controlar si, por ejemplo, realmente se redujo el precio de la luz, tal y como en su día se había prometido? Por eso, se podría decir que el teatro de la Comunicación Política tiene unas reglas de juego por las cuales el falso actor quedará expulsado de la escena. Y manipular, separar el fondo de la forma o inflar realidades es... no saber de teatro.

Estas consideraciones tienen, a mi juicio, importantes consecuencias operativas para, por ejemplo, la comunicación de gobiernos. Comparto los aspectos negativos de la “campaña permanente” que señalan los críticos y que he recogido arriba. Pero considero que la estigmatización de los sondeos como práctica nociva de las instituciones que esta crítica lleva consigo puede dificultar la apertura a la interacción con los públicos; interacción que es la única vía por la cual incorporar el juicio de las personas a la toma de decisiones. Interacción por la que, además, se puede concebir la comunicación de gobiernos de una manera profesional. Como afirma Izurieta (2003), lo que hace un profesional de la comunicación no es crear la realidad a través de la imagen, sino trabajar para que la percepción de la gente se acerque aún más y con mayor precisión a la realidad (Izurieta, 2003: 243). Independientemente de que hay realidades que pueden llegar a sobrepasar cualquier esfuerzo de la comunicación, será buen profesional aquel que acierta en escoger aquellos elementos de la realidad que ayudan a proyectar una imagen más fiel y a evitar los elementos que proyectan una imagen equivocada.

Soy consciente de la complejidad que tiene abordar el núcleo de lo que aquí se está apuntando. Soy consciente, también, del sabor de ingenuidad que algunos lectores pueden estar experimentando con estas líneas. Pero es que considero que los datos de percepciones ciudadanas así como las experiencias de los profesionales constituyen un aviso tanto para políticos como para investigadores. Para los primeros, el aviso de que los ciudadanos no son tan fáciles de manejar como pudiera parecer. Para los segundos, el aviso de que, porque quizá haya también en la Comunicación Política algo distinto de la manipulación, lo que hace falta no es sólo diagnosticar cuando ésta se produce, sino además estudiar la buena aportación que la comunicación puede suponer para el desarrollo de la sociedad y de la democracia. En definitiva, considero que hacen falta análisis más profundos de lo que significa la “actuación que se desencadena en el teatro de la política”.
+ John B. Thompson, Por una teoría interrelacional de los medios.
La nueva visibilidad

El desarrollo de los medios de comunicación dio pie a una nueva forma de visibilidad desespacializada que tenía en cuenta una forma íntima de autopresentación libre de las constricciones de la copresencia. En esta nueva forma de visibilidad mediada, el campo de visión ya no está restringido por las propiedades espaciales y temporales del aquí y el ahora, sino que está formado por las propiedades distintivas de los medios de comunicación, por una serie de consideraciones técnicas y sociales (tales como enfoques fotográficos, procesos editoriales, intereses organizativos y prioridades) y por nuevas formas de interacción que son posibles a causa de los medios. Está también formado por el hecho de que, en la mayor parte de los medios de comunicación, lo visual no es una dimensión sensorial aislada, sino que usualmente va acompañada por la palabra escrita o hablada —es decir, lo audio-visual o lo visualtextual —. La visión no es nunca una “pura visión”, no es nunca un asunto de abrir los ojos simplemente y captar un objeto o suceso. Por el contrario, la visión está siempre formada por un conjunto más amplio de consideraciones culturales y marcos de referencia y por indicaciones escritas o habladas que, por lo general, acompañan a la imagen visual y conforman la manera en la que las imágenes son vistas y entendidas.

Podemos captar el significado de esta nueva forma de visibilidad centrándonos brevemente en un área donde las implicaciones fueron particularmente profundas: las complejas y cambiantes relaciones entre visibilidad y poder político. Antes del desarrollo de la imprenta y otros medios de comunicación, la visibilidad de los gobernantes políticos dependía en gran medida de su presencia física ante los ciudadanos en contextos de copresencia.

(...) Había ocasiones en las que los gobernantes aparecían ante audiencias más amplias que comprendían, entre otros, algunos de los súbditos sobre quienes gobernaban. Estas ocasiones incluían grandes eventos públicos, como coronaciones, funerales reales y desfiles victoriosos. La pompa y ceremonia de tales ocasiones permitía al gobernante mantener alguna distancia de sus súbditos mientras a ellos les permitía por un momento ver y celebrar su existencia en un contexto de copresencia. Pero, en las sociedades tradicionales o medievales, los gobernantes más poderosos rara vez o nunca se dejaban ver. Las personas que vivían en áreas rurales o en las regiones periféricas de un imperio o reinado raramente tenían la oportunidad de ver al emperador o al rey en carne y hueso. Aparte de estos progresos de la realeza, que fueron transitorios y relativamente infrecuentes, la mayor parte de las apariciones en público del monarca tenían lugar en el centro político, en los salones de la corte del palacio o en calles y plazas de la capital del reino.
+ Philippe J. Maarek, La Comunicación Política: Una perspectiva internacional
Aunque muchos otros campos de la investigación en ciencias humanas, como la sociología, a menudo se entrecruzan con la investigación en Comunicación Política, ésta a su vez se encuentra en la encrucijada de tres disciplinas: las ciencias de la comunicación, la ciencia política y la mercadotecnia.

Una demostración práctica de esta triple pertenencia salta a la vista si se observa lo que sucede en los principales encuentros internacionales de expertos en Comunicación Política. Como se indica en el figura ( 1), desde hace muchos años existe una “División” o una “Sección de investigación” de Comunicación Política como uno de los grupos principales de las dos organizaciones internacionales de expertos especializados en comunicación, la International Communication Association (ICA) y la International Association for Media and Communication Research (IAMCR). No obstante, existen secciones similares en las dos principales agrupaciones internacionales de expertos en Comunicación Política, es decir, en la International Political Science Association (IPSA) y en la American Association of Political Science (APSA) ( 2). Por último, en relación con la organización de estudios y especialistas en mercadotecnia, nos encontramos incluso con una International Association of Political Consultants (IAPC) y una American Association of Political Consultants (AAPC), muy relacionada con la anterior, que de forma periódica congrega a los especialistas en ese campo ( 3) (ver figura ( 1)):

Curiosamente, y quizá sea ahí donde probablemente se muestre la paradójica dificultad que la Comunicación Política tiene para desarrollar su propia existencia como campo autónomo, a menudo muchos expertos pasan de una a otra de estas organizaciones y pertenecen simultáneamente a varias de ellas.

El ejemplo más claro de esta mutua influencia lo encontramos en la estrecha relación que vincula a los grupos de Comunicación Política de la APSA y la ICA, que provechosamente han decidido compartir su sitio web ( 4), su boletín electrónico e incluso su revista ( 5), con un equilibrio aparentemente sencillo de puestos procedentes de ambas organizaciones; sencillez enormemente facilitada por el hecho de tener muchos afiliados comunes. Aunque la relación está menos desarrollada, los grupos de Comunicación Política de IPSA e IAMCR han decidido asimismo compartir directivos comunes, de manera que el presidente de cada comité forma parte ex-oficio de la junta directiva de la otra asociación. Las relaciones con las asociaciones de mercadotecnia política son más imprecisas, dado que éstas se dirigen más a los profesionales de su propio campo, pero son frecuentes los intercambios con investigadores y académicos pertenecientes a las asociaciones antes citadas.

Podría pensarse que, dado que los caminos de estos grupos de expertos de diferentes orígenes científicos, pero con un interés investigador común, se entrecruzan tan a menudo, sus investigaciones deberían obtener resultados comparables. Ahora bien, como argumentaré a continuación, lo que realmente sucede es que el campo de procedencia de los investigadores ejerce una fuerte influencia; y aunque todos van realmente en la misma dirección, lo hacen por vías bastante paralelas.

(...) Esto significa que esta pertenencia tripolar enriquece a la vez que dificulta la Comunicación Política. Se enriquece porque estos tres enfoques simultáneos, procedentes de tres campos diferentes de investigación en ciencias humanas, son necesarios para abarcar la Comunicación Política adecuadamente. Y se dificulta porque se podría decir que esta misma tripolaridad hace imposible la búsqueda de la propia autonomía.En definitiva, aunque los investigadores en Comunicación Política saben muy bien cómo investigar y relacionarse unos con otros y enriquecer su trabajo con los resultados obtenidos en su respectivo campo de investigación, están obligados a la vez a mantener un insólito equilibrio en la intersección de estos tres campos de las ciencias humanas.
+ Karen Sanders, La investigación en Comunicación Política: La búsqueda de la perspectiva para ver el “elefante de la habitación”

+ Pere-Oriol Costa, Objetivo, más allá del voluntarismo

Con la homologación del Espacio Europeo, la Universidad está a las puertas de un cambio en profundidad que no debemos considerar como un contratiempo sino como una gran oportunidad. Habrá renovación en los planes de estudio. Cuando a finales de los años ochenta una buena parte de las universidades pasaron a licenciaturas de cuatro cursos, algunas Facultades de Ciencias de la de Comunicación dieron paso a la Comunicación Política de manera tímida. En la Universidad Autónoma de Barcelona pasamos de la antigua Propaganda Política, que sólo impartíamos en Publicidad, a la actual Comunicación Política como asignatura optativa. Pero la gran demanda de la materia por parte de los estudiantes la ha convertido en una asignatura con un fuerte peso específico. En esta demanda habrá que basar uno de los motivos en los que nos apoyemos para que se consolide su presencia en los futuros planes de estudio.

La incorporación del proceso de Bolonia también tendrá consecuencias importantes en la investigación. El cambio pasará como un tren y los que logren subir en él se convertirán en departamentos investigadores, con excelencia reconocida, junto a los otros departamentos que básicamente se dedicarán a la enseñanza. Para aprovechar este momento es importante que prioricemos la creación de grupos de investigación en nuestra materia que conjuntamente con los otros grupos del departamento puedan configurar ofertas potentes de tercer grado en el que se combinen másters, doctorado e investigación.

+ Fermín Bouza, Una reflexión metodológica sobre la investigación en Comunicación Política

+ José Luis Dader, La Comunicación Política de la hipermodernidad y su análisis académico
Gilles Lipovetsky, pionero del término “posmodernidad”, ha sugerido recientemente (ed. 2006) sustituirlo por el de “hipermodernidad” para subrayar que, lejos de tratarse de una ruptura radical del entramado nuclear de la cultura moderna, las postrimerías del siglo XX y su prolongación se caracterizan por la intensificación y comercialización cuasi universal de los modos de vida basados en el individualismo instaurado por la modernidad. Dicho patrón de pensamiento y comportamiento se sintetiza según él en «la escalada paroxística del siempre más [y el] engranaje de lo extremo [bajo el cual] los mecanismos privilegiados del mercado, eficacia técnica e individuo» encauzan la sociedad y los sujetos particulares hacia el consumo impaciente de lo efímero y la sensación contradictoria de desorientación generalizada.

+ Javier del Rey Morató, Los retos y desafíos de Internet

En un sistema político que no se define por la participación, sino por la representación, una y otra pueden verse afectadas por la existencia de la Red y la creación de nuevos actores y nuevos roles: los internautas y lo que sean capaces de hacer con el potencial que supone la Red. Las pasarelas entre servidores y emisores –candidatos, partidos, gobiernos– permitirán ajustar el lenguaje y la oferta política a la huella digital del internauta, creada por los rastros de nuestras búsquedas, y almacenadas en la base de datos de las intenciones.

Si pasamos del broadcast al poincast, de la emisión indiscriminada y masiva de informaciones a la selección de información, la Comunicación Política emergente en este siglo XXI tendrá un protagonista que podrá incordiar de manera notable al ya anacrónico sistema partitocrático, que sólo permite legitimar con el voto a unas elites previamente seleccionadas por cooptación.

Un nuevo soporte para la Comunicación Política supondrá una nueva Comunicación Política, y un sujeto activo y participante, para un sistema institucional anacrónico, que vive una silenciosa revolución: no se oyen disparos, nadie asaltará el Palacio de Invierno ni la Bastilla, pero algo está cayendo sin estrépito, y no tardaremos en darnos cuenta.

Porque los buscadores saben mucho más de nosotros que lo que nos gustaría reconocer (Castells, 2001; 2006: 11-32). Un estudio de Privacy International dice que «Google hace mucho más con nuestros datos de lo que nunca podríamos imaginar» ( 1). La compra de la empresa de publicidad on line DoubleClick, por 3.100 millones de dólares actualiza el temor a que las búsquedas de los usuarios vayan a parar a manos de los anunciantes ( 2).

Privacy International ha dirigido una carta abierta a Google ( 3). Y aunque «Google ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para la elaboración de una norma que garantice la privacidad del internauta, y que no bloquee los negocios basados en el intercambio de información» ( 4), el panorama mundial es desigual, y China exige la delación empresarial y persigue al disidente.

Todo esto nos recuerda que Internet supone libertad, pero también la posibilidad del control político de los ciudadanos, por parte de empresas, partidos y gobiernos.
+ Víctor Francisco Sampedro Blanco, Comunicación Política: Nuevos medios, nuevas audiencias, nuevos problemas


La investigación de los públicos
Ceremonial y legitimación política
Protocolo
Símbolos Nacionales

viernes, marzo 28, 2008

Textos de Susanne Holmström

Susanne Holmström es una profesora adjunta de Relaciones Públicas de la Roskilde University, Dinamarca, además de una investigadora sobre el paradigma intersubjetivo.

Su tesis de 2003 se titula: "The Sensitive Organisation of the Reflective Society (Social systemic reconstructions of the evolution in corporate legitimacy and societal responsibility)”.

Y recibió en 1998 el primer premio de EUPRERA por su artículo de Relaciones Públicas: "Perspectives & Paradigms: An Intersubjective and a Social Systemic Public Relations Paradigm",

Estas son sus publicaciones más interesantes:


Asociaciones de Comunicación y Relaciones Públicas
The Bled Manifesto on Public Relations
Estudio europeo sobre las tendencias futuras de la comunicación
El nombre de las Relaciones Públicas
Relaciones Públicas o Comunicación Corporativa

viernes, marzo 07, 2008

Artículo sobre Protocolo sinónimo de autenticidad

Artículo de Carles Cortina titulado "El protocolo es sinónimo de autenticidad", que define el protocolo y expone su significado actual así como sus ámbitos de actuación. Está elaborado para la web de la asociación ACPRI, en su sección El Comentario, también en pdf:
Cuando se habla del protocolo aparece, de forma concomitante en la mente, un cúmulo de conceptos asociados que describen elementos intangibles como: el ceremonial, la solemnidad, la tradición, las formas, la plástica, el orden y los acuerdos.
Para la mayoría de la gente no vinculada al mundo del protocolo, ésta es una palabra desconocida que permanece empolvada en los diccionarios y sin percatarse que, tal vez, se trata de un término cuya aplicación es más habitual y extendida de lo que a priori nos pudiéramos imaginar.

El protocolo aparece en la vida oficial, claro está, pero asimismo tiene una trascendencia muy generalizada y arraigada en la vida social de cada cual porque es precisamente en esta vertiente donde el protocolo se convierte en un instrumento cotidiano que propicia la interrelación de las personas basada en la cortesía, en el respeto y en la asepsia.

El protocolo no es únicamente la norma reguladora sino que, en coincidencia o en paralelo, se manifiesta en la forma por excelencia de cuanto es público. Es, por lo tanto, el interior y el exterior de la institución en todos sus ámbitos; en los momentos de la singularidad de los eventos y de los actos pero, también, y no menos importante, es el día a día de las instituciones, de las personas que las conforman y de los destinatarios de su servicio.

El protocolo se materializa en todas sus circunstancias y en cada una de sus circunscripciones naturales, siendo fiel al mensaje de qué es qué? y de quién es quién? Interpreta y salvaguarda los valores del espacio que le es propio. Y siempre actúa y se proyecta en una armonía absoluta entre el ente y la persona, con una perfecta simbiosis en sus diferentes entornos competenciales y de concurrencia.

Es entonces cuando podemos hablar de un protocolo común a todas las instituciones, entidades y asociaciones porque establece la esencia misma del sistema y de aquello que -por voluntad propia- se decide ser y otorgarse.

Un protocolo que es el resultado de la historia, de la tradición y de las costumbres; la consecuencia de un marco geográfico y de una particular evolución en el tiempo y en las ideas; el substrato de unas creencias y las reglas que han de regir nuestros actos y nuestra convivencia.

Pero, además, existe la aportación específica de cada una de las encardinaciones del protocolo en el ámbito estatal, autonómico, comarcal y local; en todas sus especificidades civil, militar, eclesiástica, social, deportiva, lúdica y vecinal; y en la sincronía de las sinergias causales que confluyen desde antaño para conformar el presente.

No podemos concebir el protocolo sin la norma que ampara y justifica todas sus manifestaciones. De la misma manera que tampoco podemos entenderlo ni creer en él sin la existencia de sus responsables que han de preservar su observancia precisa y su justa aplicación.

El protocolo ha de servir para dar a cada cual aquello que le corresponde a razón de su representación; ha de estructurar razonada y efectivamente la secuencia de los actos; ha de convertir en efectiva y creíble la imagen corporativa; ha de comunicar el mensaje del ente; y ha de trasladar sus valores que son la verdadera alma de la entidad.

El protocolo se debe estructurar en base al respeto a la ley, en la cortesía en el trato y en la vocación de servicio a la comunidad. Ha de saber encontrar caminos para el acercamiento cuanto reina el aislamiento; ha de propiciar la resolución de los problemas; y ha de favorecer que la institución, la entidad o la asociación cumplan con sus objetivos, con la labor que tienen asignada y con su propia definición.

El protocolo no puede ser nunca una pura abstracción sino que ha de ser una realidad que se muestre de forma inequívoca en cada momento; que viva con intensidad el presente y sirva de puente invisible entre el ayer y el mañana. Y, en estricta puridad, no puede aspirar nunca a otro protagonismo que no sea el asesoramiento, el apoyo y la complementación.

El protocolo cuanto más transparente sea resulta más operativo, más creíble y más efectivo porque responde a su principio fundamental de servicio. Presente desde la discreción, la moderación, la ponderación, la reserva, la corrección, la prudencia y la sensatez.

Estamos asistiendo al nacimiento de la Associació Catalana de Protocol i Relacions Institucionals que surge con el ferviente deseo de convertirse en un punto de encuentro, en un foro para el debate, en una posibilidad para el diálogo, la comunicación y el intercambio de ideas y de experiencias, en un ente que vele por cuantos hemos cifrado en esta disciplina nuestra profesión y nuestra vocación. Una asociación que aporte soluciones y que, en definitiva, suponga una afirmación explícita, contundente y categórica que el protocolo existe en Catalunya como existe allende nuestras fronteras.

ACPRI se crea con la voluntad decidida y el objetivo supremo de servicio a los profesionales y a las personas vinculadas con esta materia. Una asociación de todos y para todos. Una oportunidad para que se oiga nuestra voz. Una posibilidad para defender la particularidad y el carácter específico de nuestro trabajo. Y una circunstancia singular e irrepetible de servicio a nuestro país.

Yo he tenido el inestimable honor de ser uno de los miembros fundadores de ACPRI. Y, desde esta experiencia, desearía dar fe y ser el eco reverberador de la ilusión y del entusiasmo con que hemos dado este gran paso, del anhelo que anidó en nuestro ánimo para poder compartir estas inquietudes, y de la esperanza que tenemos en que todos los profesionales del protocolo se identifiquen y hagan suya esta iniciativa. Y, de todo corazón, confío que los resultados sean proporcionales al empeño, a los esfuerzos y al trabajo que hemos dedicado a ACPRI porque entonces este proyecto será un éxito y será útil para todos.

Y finalizo con la etimología del término protocolo que proviene del latín protocollum y éste, a su vez, del griego protokóllen que bien podríamos traducir como una indicación escrita al principio de los documentos para darles autenticidad. Pues bien que éste sea el epílogo de estas líneas, el deseo de que todos nosotros seamos los primeros en nuestro trabajo y en nuestro particular destino para redescubrir el origen y la esencia del protocolo, la autenticidad.

Carles Cortina i Riu
Berga, enero 2008

Entrevista de Protocolo a Pablo Batlle y José Carlos San Juán
Delegaciones de la Asociación Catalana de Protocolo y Relaciones Institucionales
Nace la Asociación Catalana de Protocolo y Relaciones Institucionales

miércoles, enero 16, 2008

Artículo de los primeros doctorados honoris causa en la Universidad de Salamanca (1922-1934)


La Asociación para el estudio y la investigación del Protocolo Universitario presenta en su sección de artículos el publicado por Jerónimo Hernández de Castro en Enred, Revista Digital de la Universidad de Salamanca. El artículo se titula Los primeros doctorados honoris causa en la Universidad de Salamanca (1922-1934) y su autor es el Jefe de Protocolo del Gabinete de Comunicación y Protocolo de la Universidad de Salamanca. En el artículo se explica el ceremonial y protocolo de de la investidura de doctores honoris causa en dicha fecha e incluso se ilustra con fotografías en blanco y negro de la época. Se pueden hacer comentarios al artículo online.

Su introducción dice:
"La investidura de doctores honoris causa es sin duda la manifestación más conocida en el ámbito de las ceremonias que se desarrollan en las universidades de todo el mundo. Los medios de comunicación dan cuenta con frecuencia de la concesión de este galardón a personalidades de muy diversa índole, a veces acompañada de cierta polémica por la trayectoria vital del galardonado, muchas veces alejada del mundo académico.
En estas líneas, se aborda muy brevemente cómo se llevaron a efecto las ceremonias correspondientes a los seis doctores honorarios de la Universidad de Salamanca cuyo nombramiento se produjo antes del franquismo; en un contexto ciertamente distinto al actual y con un desarrollo que hoy pudiera sorprendernos".
Y las conclusiones comentan:
"Esta rápida panorámica de nuestros primeros doctores honoris causa pone de manifiesto una realidad relativamente reciente en España que muestra, como pocas, las relaciones que la Universidad mantiene no sólo con sus ámbitos propios de la docencia y la investigación, sino también con el entorno socio-político de cada momento histórico. En ese camino, la conmemoración de determinados momentos o el reconocimiento de personalidades concretas exige –en el pasado y en nuestros días- una reflexión crítica sobre los símbolos que es preciso poner en juego para preservar y actualizar de manera adecuada la rica herencia de su patrimonio ceremonial."

Artículo de actos creativos

miércoles, octubre 17, 2007

Entrevista a Armand Mattelart

Paco Barranco recoge en su blog una entrevista a Armand Mattelart, un teórico conocido por todos aquellos que nos dedicamos a la comunicación, realizada por Jordi Gordon.
A continuación cito algunas de las preguntas junto a sus respuestas por su interés:
-Usted ha venido a España a participar en un seminario sobre el déficit democrático en la Comunicación y la Información en pleno momento de euforia tecnológica. ¿Cuál es el significado de esa afirmación?
Concretamente ese déficit está relacionado con el problema de la transformación de los sistemas de Comunicación e Información, tanto de los Medios como la emergencia de las nuevas tecnologías. El desafío que suponen para la humanidad no está siendo discutido en el seno de la sociedad civil organizada; sino que, por el contrario, está al margen de la mirada de esa sociedad civil.
Un ejemplo es la fascinación que nos produce Internet, que logra abstraernos de toda mirada crítica y agrava la concepción darwinista de la bondad de las tecnologías que se ha instalado en nuestra sociedad. Mientras los lobbys, los grupos de presión trabajan presionando a los políticos no hay respuestas de la sociedad. De esa manera todo se convierte en un problema técnico. En realidad, eso es el pensamiento único, no existen problemas políticos ni sociales desde los que abordar este mundo. En las directivas europeas sobre la TV sin fronteras, la Sociedad Global de la Información y la Convergencia se abordan esos temas desde la negación de lo político, sin debate social y ese es uno de los mayores déficit democráticos.
Además, hay una ofensiva ideológica con el concepto de democracia del mercado. Los lobbys empresariales usan siempre el argumento de que cualquier regulación en el ámbito de la comunicación es censura. En la defensa de sus intereses, sostienen que el consumidor debe ser el único juez. Esa concepción liquida la política pública. Y para mi tanto la comunicación, como la educación, la salud o el medioambiente son derechos públicos inalienables.
Es curioso, por eso, cómo un documento del Departamento de Estado de EEUU expresaba su temor a que las regulaciones y la excepción cultural que se ha debatido en Europa frente a la invasión y el dominio del mercado de contenidos por EEUU, se extendiera a los países del Este y a otras partes del mundo y acabe poniendo en peligro su hegemonía.
Vivimos hipnotizados por la nueva economía, por las tecnologías, y nos venden un futuro de progreso económico sin límites.
Esta situación se explica por el descalabro de la ideología del progreso que ha sido sustituida por una ideología de la técnica y del mercado. Hoy la ideología del progreso es la ideología de la comunicación. La idea de progreso ha sido reivindicada desde el siglo XIX tanto por los liberales como por los reformadores sociales o utopistas. Hasta hace poco todos los sectores sociales estaban de acuerdo en que el progreso permitiría zanjar las desigualdades sociales y suprimir las injusticias sociales. Pero esta noción ha fracasado. Los años setenta son la constatación de que la vieja ideología del progreso infinito ha fracasado porque todas las estrategias, tanto capitalistas como socialistas, no han logrado zanjar las desigualdades sociales. Y es a partir de esa época, cuando se empieza a producir lo que los norteamericanos llaman la revolución de las comunicaciones que, en una metamorfosis progresiva, lleva a abandonar la ideología del progreso en provecho de la ideología de la comunicación que, curiosamente, retoma los mismos mitos. Su discurso es difundir que para progresar todos debemos comunicar. Todos debemos comunicar, aunque poco importa que detrás no haya ningún proyecto social.
Tengo que decir que la ideología de la comunicación es una ideología de cínicos. Si usted mira los textos de marketing global, observará que los publicistas trabajan solamente para el 20% de la población mundial y que ignoran absolutamente al resto de la humanidad. Es una ruptura tremenda en relación con la ideología progresista que se ha olvidado. El progreso técnico, por el momento y tal como está desarrollándose, sólo aprovechará a aquellas clases medias que están incluidas en el plan de beneficios de la globalización. El gran drama es que la humanidad está aceptando mayoritariamente una ideología que piensa que integrar al 80% de la población mundial es imposible. Eso explica, por otro lado, las rebeliones y estallidos sociales que están surgiendo en muchas partes del mundo. Mucha gente se da cuenta que con este modelo no se puede sino ir hacia atrás.

-¿Qué papel están jugando los partidos políticos, los gobiernos, los Estados en el deterioro de la calidad del sistema democrático?
Cuando hablamos de los déficit de la democracia, de estas crisis que envuelven al Estado de Derecho deberíamos plantearnos hasta qué punto estamos defendiendo la democracia con instrumentos anticuados. A nuevos tiempos, a la desregulación, a un tiempo de crecimiento de las nuevas plutocracias se hace necesario dotar a la sociedad civil de nuevos instrumentos que garanticen el ejercicio de sus derechos colectivos. La comunicación es mucho más que los medios, participa en la producción, en el ocio, etc. Hay una invasión y, a la vez, una cesión de los Estados de su propia soberanía. La expansión de la comunicación se hace a costa de la privatización de espacios previamente públicos y esa desregulación alcanza en ocasiones la privatización de derechos fundamentales, se pone en juego la libertad de expresión, el derecho a la información de los ciudadanos y muchos valores que están en la médula de lo cívico.
Los partidos políticos, incluso la izquierda, los progresistas, por ese alejamiento histórico de los problemas de la comunicación, han participado en la entrega de estos derechos a las grandes corporaciones o consorcios transnacionales. Ese es el problema mayor. Yo creo que donde el neoliberalismo ha logrado su meta por el momento es sobre la idea de la desaparición del Estado y del Estado-nación. La gran ofensiva que empezó en los setenta ha dado frutos. Basta leer los textos de Anthony Giddens, el teórico de la tercera vía, para darse cuenta de los fallos de la izquierda y de los que pretenden su renovación. En su último libro habla de la llegada de la edad global, que no sé lo que quiere decir. Para él, la era global, la llegada de las sociedades desarrolladas a la edad global implica revisar las concepciones clásicas que tenía la izquierda sobre el Estado y la sociedad civil.
De hecho en su reflexión elimina como actor al Estado, se olvida del Estado, lo que para mí es una necedad. El Estado es el ámbito del interés general, aunque sea necesaria la reflexión sobre su papel. En los textos de Giddens sólo aparecen dos actores, una sociedad civil internacional, global y del otro lado las grandes empresas. Lo que no se plantea es cómo en la situación actual, el Estado y el Estado-Nación pueden reformularse para enfrentar los desafíos a que nos enfrentamos. Hoy el mayor esfuerzo de reflexión deber centrarse en la transformación del Estado y su articulación con la sociedad civil. Y ahí está la novedad. Hoy en día es imposible pensar el Estado como antes, pero la única manera de repensarlo es en función de cómo la sociedad civil puede apropiarse de temas que le conciernen como pueden ser el campo tecnológico, la legislación frente a los alimentos, la salud, el medio ambiente y otros muchos.

-¿La regulación de la sociedad de la información se ha convertido en uno de los principales problemas políticos en nuestras sociedades?
Es un problema político esencial. Hay dos posiciones enfrentadas: la autorregulación empresarial, a través de la autodisciplina y la regulación desde el Estado, desde las instituciones políticas. Pero también hay gobiernos como el francés que se plantean la coregulación que, en mi opinión, es la solución más interesante. Es decir, tratar de reunir alrededor de los problemas que plantean la sociedad de la información y la llegada de las nuevas tecnologías a los distintos sectores que representan a la sociedad civil, a los empresarios y al Estado. Sin embargo, hasta el momento, se impone sólo la autorregulación empresarial que es la que más se hace entender por medio de los lobbys en la Unión Europea. Sorprende en cualquier caso que el debate no se refleje en la sociedad civil y ésta siga todavía al margen.
Hay que subrayar que todas las luchas en el mundo que reflejan una nueva manera de resistir a un orden llamado global nunca toman en cuenta los sistemas de información y comunicación. Toman en cuenta los sistemas de agricultura, de salud, el medio ambiente, etc. Debemos reflexionar sobre las razones de que todo lo que atañe a los sistemas de información, a los retos que plantean la implantación de las nuevas tecnologías, rara vez forman parte de un objetivo de las luchas sociales.
Los protagonistas de Seattle, las ONG utilizan las tecnologías de información y comunicación, pero digamos que las grandes luchas que muestran la emergencia de nuevos actores sociales en el mundo, no llevan directamente a plantear el uso de las tecnologías y, precisamente, ahí es donde está el marco de desarrollo de la democracia del futuro. La diversidad de medios de información, la invasión de miles de productos informativos se confunde fácilmente con la pluralidad de contenidos.
Desde luego la palabra diversidad ha sido desvirtuada, el problema de la diversidad hoy es más bien diversidad de ofertas en el mercado, es un término económico que se utiliza en los textos políticos. La diversidad pertenece tanto al campo de la filosofía como de la antropología. Todas las discusiones sobre la excepción cultural reclaman una verdadera diversidad cultural que remita a un respeto por diversas voces y por diversas culturas.

- ¿Cómo interpreta el déficit de los contenidos que se produce en un momento de gran expansión de las infraestructuras?
El futuro se va a jugar en parte no sólo en el déficit cualitativo sino incluso en el cuantitativo de los contenidos. Hasta ahora existía un tabique que salvaguardaba la educación, aunque es verdad esa afirmación de que la televisión destruye por la noche lo que la escuela enseña por el día. Pero progresivamente con la presión tecnológica y para amueblar estas tecnologías con contenidos se empieza a producir una ofensiva de los fabricantes de tecnología frente al campo de la educación. Esto es debido a la necesidad de las empresas de tener nuevos campos de explotación. Por primera vez en la historia se acaba de celebrar una feria del mercado de la educación en Vancouver, donde se han reunido todos los fabricantes de productos educativos junto a las universidades y representantes del mundo educativo. Cuando lees las declaraciones de los participantes se te ponen los pelo de punta al ver como avanza la idea de industrializar, de tomar el campo de la educación para someterlo a lo que llaman las transacciones comerciales. Eso no quiere decir que la lógica del mercado no haya llegado antes a las escuelas. He leído un artículo sobre la publicidad en las escuelas norteamericanas, donde ahora utilizan spots financiados por empresas para enseñar a los niños.
La idea de política pública de comunicación está desvalorizada por todas partes porque nos intentan convencer de que el único juez del contenido es el consumidor y, si éste es soberano en su juicio y no está afectado por los determinantes sociales y económicos, ya no se necesitan políticas públicas. El gran problema hoy es revalidar la noción de políticas públicas, sin ello llegaremos a situaciones extremas.


lunes, junio 04, 2007

Artículo de Actos creativos

La Asociación para el Estudio y la Investigación del Protocolo Universitario ha colgado en su web en la sección información, un artículo de la Dra. Silvia Jiménez titulado ¿Para qué necesitamos actos creativos?

En este artículo se comenta que muchos profesionales del protocolo se ciñen a las normativas y reglamentos de protocolo y olvidan la creatividad a la hora de organizar y desarrollar un acto, siendo algo muy importante para lograr la emoción y el recuerdo en el público.


martes, febrero 27, 2007

La investigación de los públicos

Leemos en la revista Razón y Palabra nº 54, un artículo de María Isabel Míguez titulado "Análisis sobre la Investigación de los Públicos y otros Conceptos Análogos en las Relaciones Públicas".

En este artículo se aborda el complejo tema de los públicos que viene tratándose por los teóricos desde siempre, y en especial por Grunig.

Siguiendo el texto vemos que:

La teoría situacional se propone conocer la información y la interacción entre una organización y sus públicos para facilitar su gestión. A la perspectiva directiva de esta teoría situacional le interesa particularmente , la evaluación realizada por los públicos própios, más que la imagen social general.
Por su parte los públicos se entienden en dos sentidos:

- como colectivos genéricos más o menos permanentes (empleados, proveedores, informadores)
- agrupaciones de caracter situacional (Blumer (1953) y Dewey (1927/1984) congregados ocasionalmente ante una motivación que puede afectar de distinto modo e interés a componentes de un mismo colectivo.

Una de las propuestas desde hace unos años es denominar stakeholders al colectivo clásico en cualquier análisis estructural de la comunicación. Y reservar el término públicos para la segunda modalidad de agrupación, siempre en el contexto del pragmatismo y de la sociología clásica.

En el interés especializado por los públicos de la organización se indica una giro psicosocial en el que destaca el impacto de teorías cognicionistas. Tanto los teóricos como los profesionales reconocen que los cambios de actitud y de conducta quedan cada vez más alejadas de una planificación realista de las RR. PP. (superando el marketing social utópico de hace unas décadas, más que un persuasión profunda se persigue informar a los públicos).

También los estudiosos de la opinión pública están interesados en RR.PP. Las ideas resultantes de perspectivas de la sociología general están dando paso a otras concepciones de opinión pública, "como la suma de las opiniones de los públicos específicos de la organización".

La tercera línea de interés en cuestiones fundamentales de las RR. PP. investiga el caracter de la relación en la comunicación organizacional (Bruning y Lendigham, 1999; Springston y Keyton, 2001).

Algunas limitaciones de la teoría situacional:

-parte del reconocimiento de problemas y evaluar la posible implicación de personas y grupos, cuestiones cualitativas que condicionan los modelos funcionales y la propuestas de planificación y control.
- identifican públicos (y stakeholders) desde la vida y la acción de la organización. y cada vez son más independientes, fortuitas y temporales las formaciones de públicos

Entre los críticos a las teorías directivas de las RR. PP, están Hallahan, 2004; y Chay-Nemeth, 2001, que proponen estudiar a los públicos como iniciadores de las RR. PP. y conocer con más fundamento las razones o motivos de la falta de acción en los públicos inactivos.

Se puede decir entonces que hay dos corrientes predominantes en el estudio de los públicos: la corriente clásica, directiva, basada en la perspectiva situacional (el eje), y una corriente retórica que matiza esta visión y la complementa, porque profundiza en aspectos distintos e importantes, aunque casi ningún autor aborda de un modo elaborado la cuestión de la segmentación (aportaciones).
Así mismo la autora opina que las Relaciones Públicas en Europa, no sólo se entienden como comunicación con unos públicos y por unos motivos determinados, sino como comunicación social cada vez más abierta.

A partir de estas reflexiones, reformulará el concepto de relaciones públicas defininiéndolas como: "la dirección y gestión de las relaciones de una organización en diferentes niveles de su entorno, mediante la acción y la comunicación".

"El nivel más amplio de actuación sería el de la esfera pública, entendida como espacio público en el que se generan las relaciones comunicativas. Esta idea está vinculada a la necesidad de la organización de demostrar su legitimidad ante la sociedad y daría cabida a un amplio abanico de actuaciones de relaciones públicas que no se dirigen a públicos específicos.
El siguiente nivel de actuación sería el de las comunidades, entendidas como agregados simbólicos que surgen en torno a un interés o factor común y que existen de forma independiente a la organización. Las comunidades no se definen en función de la organización pero las entidades a menudo se ven obligadas a comunicarse con ellas.
El siguiente nivel sería el de los stakeholders, entendidos como grupos afectados por las decisiones de la organización o cuyas decisiones pueden afectar a ésta. A diferencia de las comunidades, sí se definen en función de la organización: un stakeholder lo es de una organización en concreto y no tiene por qué serlo de otra, mientras que una comunidad es siempre una comunidad. Este es el nivel más frecuente de actuación de las relaciones públicas en la práctica profesional.
Por último, el nivel más concreto sería el de los públicos, que se podrían redefinir, aunando la visión tradicional con las propuestas críticas, como grupos específicos y situacionales que crecen en torno a los procesos comunicativos que llevan a cabo y a los significados que desarrollan en torno a un tema concreto. Es la organización la que debe definir los límites de estos colectivos en función de los temas, aunque también debe reconocer su capacidad de acción y decisión."

Daniel Martí critica los siguientes puntos del artículo:
"Lo que menos me gusta de este artículo es que se consideren retóricas las doctrinas críticas a las teorías directivas. Por que existen serias propuestas de nueva conceptualización de la organización y de las relaciones públicas y pocas tienen que ver con la retórica. Tampoco estoy muy de acuerdo con los niveles de relaciones públicas que propone la autora, esfera pública, comunidades, stakeholders y públicos específicos porque no se encuentran un mismo eje que admita diferenciación de grados. La responsabilidad en este, a mi juicio, error no es de la autora sino de diferenciar los públicos desde la perspectiva de la organización (Grunig) y no desde la perspectiva de la comunicación social."

jueves, diciembre 07, 2006

Posible Colegio Oficial de Profesionales de Protocolo

La presidenta de la Asociación Española de Protocolo, Cristina de la Vega, participó en la clausura del VII Congreso Internacional de Protocolo con un discurso titulado "La Asociación de Hoy. Una realidad de futuro", en el que recogió las ideas sobre el futuro de la asociación y el futuro del protocolo. En este discurso se habla del posible Colegio Oficial de Profesionales de Protocolo y del carné profesional. Veremos lo que nos deparan los próximos meses. De momento reproducimos algunos párrafos destacados del discurso:

Quiero aprovechar la ocasión para recordar que, la Asociación Española de Protocolo, constituida en 1992, en su artículo primero establece que la “primera finalidad de la asociación es la de agrupar a profesionales vinculados al mundo de la organización de actos, protocolo, ceremonial y las tradicionalmente definidas como disciplinas auxiliares”.

En definitiva, una asociación que trata de aglutinar los intereses e inquietudes de todos sus miembros y de defender sus derechos. Creo que todos perseguimos un objetivo común: el reconocimiento de nuestra profesión.

Para la consecución de este logro es necesario superar todas las dificultades denunciadas en el Congreso y que desde 1992 ya vienen recogidas en el artículo 4º de los Estatutos de la Asociación y cito textualmente. “la Asociación Española de Protocolo promoverá ante la Administración las medidas oportunas que regulen el acceso a la profesión y a sus diferentes categorías, el reconocimiento de los estudios idóneos para el ejercicio de las actividades que afecten a su ámbito y la denuncia ante el intrusismo profesional”. Y, repito, la Asociación Española de Protocolo.

Permitidme que recoja aquí el mensaje que Carlos Fuente ha escrito en el Foro de la Profesión “... lo mejor que se puede hacer ahora es pedir a la Asociación Española de Protocolo que desarrolle sus estatutos sobre la creación del carné profesional, para que puedan acceder al mismo aquellos que verdaderamente pueden considerarse profesionales...”.

La figura del carné profesional viene recogida y regulada en el Título IV de los Estatutos de la Asociación Española de Protocolo, que prevé en su artículo 61: “La AEP por los presentes estatutos crea el carné de profesional de Protocolo y Gestor de Eventos. Se trata de un documento de estricto reconocimiento profesional ...“ y en ese mismo artículo sigue diciendo “...así como la regulación oficial del acceso a la profesión y la posible creación de un Colegio Profesional, cuya filiación sea requisito indispensable para el ejercicio profesional.”

En nuestra opinión, la creación de un colegio profesional necesariamente irá acompañada de la existencia de un título oficial, cuya denominación, y de nuevo vuelvo a coincidir con Carlos Fuente, nada tendrá que ver ni con el periodismo, ni con la publicidad, ni con las relaciones públicas, a pesar de tratarse de disciplinas afines. Creo que para alcanzar cada uno de estos objetivos del todo necesarios, es imprescindible continuar juntos y digo juntos, avalados por la Asociación Española de Protocolo la única legitimada para llevar a cabo este proceso. Hago mía la propuesta de Manuela Suárez Pinilla, de crear, dentro de la A.E.P., una sección profesional que se responsabilice del camino a seguir, dentro de los nuevos planes de estudio universitarios según el modelo de Bolonia, para conseguir el reconocimiento oficial de los estudios de Protocolo, y el encaje de esta formación dentro de las titulaciones nacidas del espacio Europeo de Enseñanza Superior.

La situación actual de la profesión y el auge del Protocolo en el mercado laboral hace que nos planteemos el momento actual como determinante para llevar a cabo esta profesionalización.

Las compañías saben que el protocolo les va permitir desarrollar un estilo propio y único, que haga que sus empresas se diferencien de sus competidores, bien a través de su marca o de su logotipo o de la imagen de sus directivos o de la opinión de sus trabajadores. Las empresas valoran cada día más la incorporación en sus organigramas de un buen profesional de Protocolo. El mundo empresarial tiene muy claro el concepto de calidad, saben que sólo así van a conseguir que su cuenta de resultados mejore y que esa mejora mantenga una continuidad. No se trata de actuaciones puntuales, se trata del día a día.

“El Protocolo está de moda”, apelemos a la sensatez para no caer en este engaño; no hablamos de moda, hablamos de Profesionalidad, hablamos de rigor, hablamos de calidad, hablamos de resultados, hablamos de éxito de futuro.... No cabe mayor reconocimiento de la comunidad profesional que la que en su ámbito se desarrolla. Por todo ello dejadme insistir, la Asociación es nuestra, de todos y sólo asociándonos conseguiremos alcanzar las metas que nuestros queridos antecesores se plantearon hace años.

Diario del VII Congreso Internacional de Protocolo

martes, diciembre 05, 2006

Ponencia sobre Protocolo del Estado

Alfredo Rodríguez, uno de los ponentes y profesor en uno de los talleres prácticos, ha colgado en su cuaderno de protocolo la ponencia que hizo en la mesa redonda de protocolo del Estado en el pasado VII Congreso Internacional de Protocolo.

La ponencia se centra en la especialidad de Alfredo, el protocolo militar, donde se explican los problemas y necesidades que surgen en los actos militares a consecuencia de la actual normativa estatal de protocolo. Aborda varios temas: actos de carácter general o especial, artículos 10 y 12, autoridades militares en el Real Decreto y otros cargos.

A continuación reproducimos la totalidad de la ponencia tan interesante:
"Queridos compañeros, del hoy y del futuro: Estaba viendo la presentación inicial del foro y tratando de imaginar una respuesta a cada una de las preguntas que se estaban haciendo. Algunas de ellas me salían casi sin pensarlas, otras me han costado un poco y confieso que, a otras, muchas, no tengo una respuesta inmediata ni directa. Incluso, creo que se requeriría realizar un profundo análisis.
Por otra parte, quiero decir que he sentido un cierto orgullo al observar cómo una buena parte de las imágenes que han servido para la presentación me son muy familiares.
¿Está obsoleto el Real Decreto Real Decreto 2099/1983, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Ordenamiento General de precedencias en el Estado? Sí. ¿Es el único documento desfasado? No, en mi criterio.
Por ejemplo, el Real Decreto que regula el Reglamento de Honores Militares también sufre algún desfase; a modo de ejemplo, no contempla a los “ministros” del Consejo de la Unión Europea, y sí a los de países extranjeros; no confiere recepción con honores, más allá de las novedades de cortesía, a los presidentes de las comunidades autónomas, cuando estos son los representantes ordinarios del Estado en la comunidad de su presidencia.
Pero hablando del Real Decreto 2099/1983, que es el que nos ocupa hoy, quiero realizar unos análisis muy breves. Se ha suscitado en el foro una serie de temas de enorme interés.
Actos de carácter general o especial
En primer lugar la diatriba de los actos de carácter general y de carácter especial.
En mi opinión, no son estos los puntos que merezcan una mayor discusión o renovación dentro del Real Decreto. Todo es mejorable, desde luego, pero en mi opinión la diferencia entre ellos queda reflejada de forma bastante clara.
Por poner ejemplos cercanos a mi ámbito profesional, cuando en el seno del Ministerio de Defensa organizamos la Parada Militar del Día de la Fiesta Nacional, tenemos claro que se trata de un acto de carácter general, al amparo del Real Decreto que nos ocupa. Se trata además de un acto de Estado que se celebra en Madrid como capital del Reino y al que, en líneas generales, se aplica el artículo 10 del RD 2099/1983.Sin embargo, un acto similar, el que conmemora el Día de las Fuerzas Armadas, se trata de un acto realizado por una parte específica de la Administración del Estado. En él se aplica, por tanto, además del artículo 12 del ya tan manido Real Decreto, la ordenación específica del Ministerio de Defensa, por tratarse de un acto claramente dentro de los conocidos como “de carácter especial”.
Así, la ordenación de nuestros altos cargos según el artículo 10 o 12 del 2099/1983, o la ordenación especial del Departamento sería, en formato de tabla para una mejor comparación, la siguiente:

Actos de carácter general Actos de carácter especial

Ministro de Defensa

Jefe del Estado Mayor de la Defensa

Secretario de Estado de Defensa

Secretario de Estado Director del CNI

Jefe del Estado Mayor del Ejército

Jefe del Estado Mayor de la Armada

Jefe del Estado Mayor del Aire

Representante Institucional de las FAS (antiguo Capitán General)

Subsecretario de Defensa

Secretario General de Política de Defensa

Director General de la Policía y la Guardia Civil (como subsecretario)

Secretario General del CNI

Ministro de Defensa

Jefe del Estado Mayor de la Defensa

Secretario de Estado de Defensa

Secretario de Estado Director del CNI

Subsecretario de Defensa

Secretario General de Política de Defensa

Jefe del Estado Mayor del Ejército

Jefe del Estado Mayor de la Armada

Jefe del Estado Mayor del Aire

Director General de la Policía y la Guardia Civil (como subsecretario)

Secretario General del CNI

Representante Institucional de las FAS (antiguo Capitán General)


Como podéis observar, se trata de una gran diferencia en posiciones protocolarias entre ambos tipos de actos.
Artículos 10 y 12
Otro análisis que quiero comentar es la diferencia entre la aplicación del artículo 10 o el 12.
Se ha suscitado esta discusión también en el Foro, y en mi opinión es evidente que el artículo 10 sólo se puede aplicar en Madrid (en la ciudad de Madrid), como capital de España; fuera de esta ciudad, la aplicación del 10 es de todo punto inaceptable.
Por ejemplo, si se celebrase un acto oficial en Getafe, se aplicaría siempre el 12, por muy próximas que estén ambas ciudades.Asunto muy distinto es si en Madrid se aplica siempre el 10; no os podéis imaginar cuántos profesionales tratan de aplicar siempre este artículo aduciendo que se trata de Madrid, como si en esta ciudad no se pudiesen celebrar actos “en el territorio propio de una Comunidad Autónoma”.
Así, tomando como ejemplo el Día de las Fuerzas Armadas, del que ya he expuesto que se aplica la normativa de actos de carácter especial, pero nos basamos en el artículo 12 como punto de partida para el resto de las autoridades, si se celebrase en Madrid también aplicaríamos la ordenación que he comentado: 12 y “de carácter especial”.
Autoridades militares en el Real Decreto
Centrando el debate de la obsolescencia o no del Real Decreto, quiero comentar que en lo referente a las autoridades militares, es evidente que está obsoleto.
Para empezar, los cargos de presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor y del Consejo Supremo de Justicia Militar han desaparecido, como así lo han hecho la junta y el consejo.
Ahora, en el puesto del presidente de la JUJEM se sitúa el jefe del Estado Mayor de la Defensa, que es el primer secretario de Estado del Ministerio de Defensa, Y no hay un cargo similar para el presidente del CSJM, por lo que en esa posición no se sitúa ninguna autoridad.
Además, los gobernadores militares y otros cargos de los puntos 40, (art. 10), 43 y 47 (art. 12) han desaparecido o están en vías de desaparición, especialmente en el ámbito del Ejército de Tierra (los jefes de Sector Aéreo y comandantes navales siguen existiendo). Sin embargo, tenemos otros que heredan misiones, como los subinspectores generales del Ejército (en lo referente al ET) y los delegados y subdelegados de Defensa (en lo que se refiere al Ministerio). Para estos últimos, la situación debe ser la siguiente: delegados de Defensa, en los puestos 40 (del 10) y 43 (del 12) y subdelegados en el 47 del 12.
Por otra parte, parece un contrasentido que los representantes institucionales de las FAS estén por delante de un alto cargo del Departamento que, en sí mismo, representa a la institución en general, como son los subsecretarios y secretarios generales.
Otros cargos
Pero no sólo está obsoleta la legislación en lo que se refiere a Defensa. Se me viene a la cabeza el hecho de que no estén en el real decreto los embajadores españoles en el extranjero, aunque no estén en España en representación de su cargo, o los diputados de la Unión Europea (al menos, los españoles), o los “ministros” de esa Unión, que en buena lógica deben tener equiparación a los españoles.
O los presidentes de las asambleas legislativas de otras comunidades autónomas, o los alcaldes de las capitales de provincia, diputaciones provinciales, etc.
También se me ocurre que entre las prelaciones, y primando el criterio del 2099/1983, los presidentes de las asambleas legislativas de las CCAA son cargos electos; tal vez deberían tener una mejor posición en el RD, quizá en detrimento de los delegados del gobierno, que son cargos de nombramiento.
En fin, son consideraciones basadas en mi experiencia que quiero compartir con vosotros.
Muchas gracias."


Diario del VII Congreso Internacional de Protocolo