- La Bandera de la UE Esta es la bandera europea. Es el símbolo no sólo de la Unión Europea sino también de la unidad e identidad de Europa en un sentido más amplio. El círculo de estrellas doradas representa la solidaridad y la armonía entre los pueblos de Europa. El número de estrellas no tiene nada que ver con el número de Estados miembros. Hay doce estrellas porque el número doce es tradicionalmente el símbolo de la perfección, lo completo y la unidad. Por lo tanto la bandera no cambia con las ampliaciones de la UE.
Historia de la bandera: La historia de la bandera se remonta a 1955. En aquella época la Unión Europea existía solamente bajo la forma de Comunidad Europea del Carbón y del Acero y estaba formada por seis Estados miembros. Pero un organismo distinto con mayor número de miembros - El Consejo de Europa Deutsch English Français - se había creado varios años antes para defender los derechos humanos y promover la cultura europea. El Consejo de Europa estaba buscando un símbolo para su propio uso. Después de muchas discusiones se adoptó el actual diseño (círculo de doce estrellas doradas sobre fondo azul). En distintas tradiciones doce es un número simbólico que representa la integridad aunque también es, por supuesto, el número de meses del año y el número de horas que aparecen en la cara del reloj. El círculo es, entre otras cosas, un símbolo de unidad. El Consejo de Europa animó a otras instituciones europeas a adoptar la misma bandera y el Parlamento Europeo la aceptó en 1983. Finalmente, en 1985, la bandera fue adoptada por los Jefes de Estado y Gobierno de la UE como emblema oficial de la Unión Europea (que en ese momento se llamaba Comunidades Europeas). Todas las instituciones europeas la utilizan desde 1986. La bandera europea es el único emblema de la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE. Otras instituciones y organismos de la UE utilizan, además, un emblema propio.
La Bandera de la UE dispone de un Manual Gráfico que presenta el siguiente contenido:
- El himno de la UE Es no sólo el himno de la Unión Europea sino también de Europa en un sentido más amplio. La melodía procede de la Novena Sinfonía, compuesta en 1823 por Ludwig van Beethoven. Para el último movimiento de esta sinfonía, Beethoven puso música a la "Oda a la alegría", escrita en 1785 por Friedrich von Schiller. El poema expresa la idealista visión de Schiller, visión compartida por Beethoven, del género humano como hermanos. En 1972, el Consejo de Europa (el mismo organismo que designó la bandera europea) adoptó el tema de la "Oda a la alegría" de Beethoven como su himno. Se pidió al conocido director Herbert von Karajan que compusiera tres arreglos instrumentales: para piano solo, para instrumentos de viento y para orquesta sinfónica. Sin palabras, en el lenguaje universal de la música, este himno expresa los ideales de libertad, de paz y de solidaridad que representa Europa. En 1985 fue adoptado por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE como himno oficial de la Unión Europea. No pretende reemplazar los himnos nacionales de los Estados miembros sino celebrar los valores que todos ellos comparten y su unidad en la diversidad.
Audición del himno europeo Se puede escuchar esta interpretación, grabada por la Joven Orquesta de Viento de la Unión Europea y dirigida por André Reichlig. Se grabó en 1994 en el Teatro da Trindade de Lisboa. Arreglo musical de Herbert von Karajan.
- Lema de la UE “Unida en la diversidad” es la divisa de la Unión Europea. La divisa significa que en la UE los europeos trabajan juntos en aras de la paz y la prosperidad y que las numerosas culturas, tradiciones y lenguas de Europa son un activo positivo para el continente. Aquí reproducimos algunos carteles en las 23 lenguas de la UE en los que se utiliza la divisa.
- Día de la UE El 9 de mayo de 1950, Robert Schuman presentó su propuesta para la creación de una Europa organizada, requisito indispensable para el mantenimiento de relaciones pacíficas. Esta propuesta, conocida como "Declaración Schuman", se considera el germen de la creación de lo que actualmente es la Unión Europea. El 9 de mayo se ha convertido en el símbolo europeo (Día de Europa) que, junto con la bandera, el himno, el lema y la moneda única (el euro) identifican la entidad política de la Unión Europea.. En el Día de Europa se celebran actividades y festejos que acercan a Europa a sus ciudadanos y hermanan a los distintos pueblos de la Unión.
1. El Parlamento reconoce y hace suyos los siguientes símbolos de la Unión: – la bandera representando un círculo de doce estrellas doradas sobre fondo azul; – el himno tomado del «Himno a la Alegría» de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven; – la divisa «Unida en la diversidad». 2. El Parlamento celebrará el Día de Europa el 9 de mayo. 3. Se izará la bandera de la Unión en todos los edificios del Parlamento y en los actos oficiales. La bandera de la Unión estará presente en todas las salas de reuniones del Parlamento. 4. Se interpretará el himno de la Unión en la apertura de todas las sesiones constitutivas y en otras sesiones solemnes, especialmente para recibir a Jefes de Estado o de Gobierno y saludar a los nuevos diputados tras cada ampliación. 5. La divisa figurará en los documentos oficiales del Parlamento. 6. La Mesa examinará otros posibles usos de los símbolos en el seno del Parlamento. La Mesa establecerá disposiciones detalladas de aplicación del presente artículo.
- Símbolos en el proceso de comunicación social y política Los símbolos constituyen elementos esenciales de cualquier proceso de comunicación, especialmente en relación con el proceso de la identificación pública de cualquier agrupación u organización, incluidos los órganos políticos. En efecto, los símbolos pueden constituir un elemento decisivo para que el público se sienta emocionalmente vinculado a tales organizaciones. Banderas, emblemas, himnos, eslóganes, colores y otro tipo de símbolos son, por consiguiente, fundamentales para garantizar que cualquier tipo de organización humana, tanto política como étnica, cultural, deportiva, etc. obtenga el reconocimiento del público, por lo que tales símbolos cumplen una función esencial en la identificación del público con tales organizaciones. Los símbolos transmiten una imagen emotiva de los valores subyacentes a las organizaciones a las que representan y desempeñan un papel específico en la transmisión inteligible de las ideas abstractas, facilitan la comunicación y la participación y contribuyen a acercar las organizaciones a las que representan a los ciudadanos, contribuyendo de ese modo a legitimar tales organizaciones. Esta experiencia, compartida en todos nuestros países, regiones, iglesias, partidos, organizaciones civiles, sindicatos, clubes de fútbol, etc., también es válida en lo que respecta a la UE. Por consiguiente, no resulta sorprendente que, tras su formación, las Comunidades Europeas y, posteriormente, la Unión Europea, también hayan procurado dotarse de símbolos que el público pueda identificar.
- La bandera europea La bandera de la Unión Europea es la bandera con un círculo de doce estrellas doradas sobre fondo azul, símbolo del Consejo de Europa, la primera organización de la cooperación política creada en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, desde 1955. Para evitar una proliferación de diferentes símbolos que hubiera podido confundir y enajenar a los ciudadanos en lugar de unirlos, el Consejo Europeo de Milán de 19851 decidió poner en práctica esta idea y hacer de esta bandera, que había existido durante cerca de 30 años, la bandera de lo que entonces era la Comunidad Europea. La bandera pretendía representar la perfección, la complementariedad y la solidaridad para simbolizar la unidad de Europa. Desde 1986, los ciudadanos europeos se han acostumbrado a ver e identificar la bandera de las doce estrellas doradas sobre fondo azul como la bandera de su Unión Europea. Desde entonces la bandera se ha utilizado con diversos resultados, aunque cada vez más positivos, tanto a escala europea como a escala nacional, regional y local en los edificios e instituciones públicos y en las ceremonias (en algunos Estados miembros la bandera de la UE ondea junto a la bandera nacional en los parlamentos nacionales), como símbolo que identifica los programas y acciones comunitarios (por ejemplo, en las fronteras interiores entre Estados miembros para simbolizar la abolición de los controles en dichas fronteras, o en los carteles informativos sobre los programas de obras públicas cofinanciados por la Unión, etc.). Tal vez de forma sorprendente, la bandera de las doce estrellas de oro sobre campo azur también se ha dado a conocer fuera de las fronteras exteriores de la Unión y es un símbolo que las poblaciones que se enfrentan a crisis y catástrofes humanas o naturales han llegado a identificar con valores como la paz, la seguridad y la solidaridad.
- El himno europeo También fue el Consejo de Europa el primero en adoptar, en 1972, como su himno oficial el «Himno a la Alegría» de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, compuesta en 1823 y basada en un poema del mismo título escrito por Friedrich von Schiller en 1785. Sería difícil encontrar una obra musical y poética tan bien conocida que simbolizase mejor la idea de la integración europea como este himno a la unidad de la raza humana transformada en poesía, acompañado por la ardiente y sublime música de un compositor que es uno de los mejores símbolos del genio europeo. Así, las instituciones europeas hicieron bien en seguir el ejemplo del Consejo de Europa y hacer del «Himno a la Alegría» el himno de la Unión Europea.
- El Día de Europa Las instituciones europeas también percibieron rápidamente la necesidad de contar con un día para conmemorar la integración europea. En general, los días festivos nacionales de carácter civil cumplen la doble función de recordar la identidad o valor que se conmemora y también de recrear y renovar tal identidad o valor, que se reafirman y se proyectan al futuro. En 1962, las instituciones europeas eligieron el 9 de mayo, día de la Declaración Schuman, como día festivo oficial, pero únicamente disfruta de él su personal. Por su parte, en 1964 el Consejo de Europa eligió el 5 de mayo, fecha de su creación en 1949, como el Día de Europa, pero nunca ha tenido un auténtico eco europeo. Posteriormente, el Consejo Europeo de Milán decidió seguir las recomendaciones del informe Adonnino y conmemorar el 9 de mayo, la fecha que tal vez simboliza mejor el momento del nacimiento de todo el proceso de la integración europea. El 9 de mayo ha ido saliendo gradualmente del ámbito de las instituciones y ha alcanzado el mundo exterior a través de la organización de espectáculos, exposiciones o actos como la jornada de puertas abiertas, en la que los ciudadanos europeos pueden visitar las instituciones europeas y sus oficinas en los Estados miembros y hacerse con material informativo y de entretenimiento, etc., de modo que poco a poco también se está convirtiendo en una fiesta para los ciudadanos europeos. Sin embargo, su significado más profundo únicamente arraigará en la memoria emocional de los ciudadanos europeos si los propios Estados miembros aúnan sus esfuerzos y reconocen el Día de Europa como un auténtico día festivo europeo.
- El euro Ciertamente, aunque aún no circula en todos los Estados miembros, la moneda única no podía faltar entre los símbolos del proyecto europeo, no sólo para los ciudadanos de los Estados miembros en los que es la moneda de curso legal, sino también de forma inequívoca entre los ciudadanos de terceros países, que empiezan a identificar a la UE con el euro del mismo modo que identifican a los Estados Unidos con el dólar. Adoptado en el Consejo Europeo de Madrid en diciembre de 1995, el término «euro» sustituyó al «ecu» recogido en el Tratado de Maastricht. El euro se ha utilizado en los mercados financieros desde enero de 1999 y ha estado en circulación desde el 1 de enero de 2002. Después de la adhesión de Eslovenia y, el 1 de enero de 2008, de Malta y Chipre, es actualmente la moneda oficial de 15 Estados miembros. Además, el euro es la moneda oficial de Estados como Mónaco, el Vaticano y San Marino y la moneda de hecho en Andorra, Montenegro y Kosovo. El símbolo del euro (€) está inspirado en la letra épsilon del antiguo alfabeto griego, que evoca los orígenes de la civilización europea y la primera letra del topónimo «Europa», a la que se añadieron dos barras horizontales paralelas para simbolizar la estabilidad de la economía europea y de la nueva moneda.
- La divisa «Unida en la diversidad» El símbolo europeo más reciente, la divisa, surge de una iniciativa del Parlamento Europeo. El 4 de mayo de 2000, en una reunión de la Cámara en Bruselas, la entonces Presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, anunció la frase ganadora de un concurso en el que habían participado 2 200 escuelas de los por aquel entonces 15 Estados miembros que componían la Unión Europea: «Unión en la diversidad». La Convención Europea modificó ligeramente esta frase, que se convirtió en «Unida en la diversidad», una divisa que puede considerarse la definición perfecta de la esencia del proyecto europeo.
- La Constitución Europea y el Tratado de Lisboa A partir de una propuesta de la Convención Europea, el Consejo Europeo de Bruselas de junio de 2004 introdujo en la Constitución Europea un artículo (I-8) sobre los símbolos de la Unión Europea. Como es bien conocido, el proceso de ratificación del Tratado Constitucional fracasó. Durante las negociaciones retomadas en 2007 con objeto de salir de la situación de estancamiento que había bloqueado el proceso tras el rechazo francés y neerlandés, los 27 decidieron, a instancias de algunos Estados miembros, abandonar la perspectiva constitucional y los elementos «casi estatales» contenidos en la Constitución, entre otras modificaciones aportadas al texto. Los símbolos de la Unión se convirtieron de ese modo en una de las «víctimas colaterales» de los esfuerzos realizados para alcanzar un acuerdo, ya que no se incluyeron en el nuevo Tratado de Lisboa.
- La respuesta del PE La afirmación de algunos Gobiernos de que el reconocimiento oficial de una bandera que no sólo los europeos conocen, sino que también es reconocida entre la población de los países de todo el mundo, que la consideran símbolo de protección y seguridad en situaciones de crisis, de una obra musical que tararean todos los amantes de la música, de una fiesta europea, de una moneda que los ciudadanos de al menos 13 países utilizan todos los días, o de una divisa tan adecuada como «Unida en la diversidad», constituyen uno de los obstáculos insalvables del nuevo Tratado, resulta cuestionable. No obstante, del mismo modo que los símbolos no surgieron de los Tratados, no perderán su carácter como vehículos de los valores en los que se fundamenta la Unión Europea o su grado de reconocimiento o atracción entre los ciudadanos europeos simplemente porque no se recojan en un Tratado. En efecto, contrariamente a lo que algunos parecen creer, el hecho de que no se incluyan en el Tratado, ni política ni jurídicamente, no impide en absoluto a las instituciones seguir utilizándolos como han hecho hasta ahora e incluso reforzar su utilización. En concreto, no impide al Parlamento Europeo seguir teniendo el papel pionero que siempre ha desempeñado en este sentido, en relación con el refuerzo y la reglamentación del uso de los símbolos, especialmente la bandera, el himno y la divisa, dentro del ámbito de sus actividades. El PE desempeñó un papel pionero en relación con los símbolos de la Comunidad/Unión Europea en una fase muy temprana. El PE comenzó a trabajar en este ámbito inmediatamente después de las primeras elecciones universales celebradas por sufragio universal en 1979 y que condujeron a la aprobación del informe Van Hassel en 1983, que instaba a la adopción de la bandera del Consejo de Europa como bandera de la Comunidad Europea, «un símbolo con el que los pueblos de Europa se pueden identificar». A raíz de la decisión del Consejo Europeo de Milán de 1985, el PE volvió sobre la cuestión en 1998 en el informe Gama, que subrayó la importancia de los símbolos para «consolidar la imagen de la Comunidad a los ojos del electorado» y para fomentar una mayor participación en las elecciones europeas. A tal efecto, el PE instó a la Comisión a emprender medidas concretas de promoción del mayor uso posible de la bandera europea, por ejemplo, colocándola al lado de las banderas de los Estados miembros en las fronteras exteriores e interiores de la UE, en todos los municipios europeos durante la semana de las elecciones europeas, etc. Por consiguiente, no resulta sorprendente que sea de nuevo el PE el motor que impulsa el uso de los símbolos europeos en el ámbito de sus actividades. Éste es precisamente el propósito de la presente propuesta de modificación del Reglamento del Parlamento Europeo, que pretende regular y reforzar el uso de los símbolos de Europa en sus actividades, lo que no debería impedir al Parlamento, por otra parte, instar a las instituciones europeas, y especialmente a la Comisión, a utilizar sus propias facultades para proponer medidas generales en este sentido, así como a las autoridades de los Estados miembros a contribuir a promover el uso de los símbolos europeos en el ámbito de sus competencias. La reciente declaración que 16 Estados miembros de la UE1 decidieron adjuntar como anexo al Tratado de Lisboa en la víspera de la ceremonia de su firma reafirma que «la bandera que representa un círculo de doce estrellas doradas sobre fondo azul, el himno tomado del “Himno a la Alegría” de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, la divisa “Unida en la diversidad”, el euro en tanto que moneda de la Unión Europea y el Día de Europa el 9 de mayo seguirán siendo, para ellos, los símbolos de la pertenencia común de los ciudadanos a la Unión Europea y de su relación con ésta».
En resumen, con la aprobación de esta modificación de su Reglamento, el Parlamento Europeo quiere enviar un mensaje político claro a la ciudadanía europea: que los símbolos de la Unión son importantes y es útil emplearlos en todos los niveles y ámbitos institucionales y sociales porque representan los valores que animan su existencia, unen a todos los que viven y trabajan en su seno y la identifican en el Mundo como un referente de libertad, desarrollo y solidaridad.
Hoy el Parlamento Europeo aprobó dicho informe tal y como explica el propio eurodiputado:
El Parlamento Europeo ha debatido y aprobado hoy mi Informe -en nombre de su Comisión de Asuntos Constitucionales- sobre la oficialización del uso de los símbolos de la UE: bandera (la azul con las doce estrellas doradas), himno (la Oda a la Alegría de Beethoven), divisa ("Unida en la diversidad") y Día de Europa (9 de mayo).
Es una magnífica porque, de esta manera, la "casa de la democracia europea" que es el Parlamento retoma la inclusión en su Reglamento -una ley europea, al fin y al cabo- de unos símbolos que fueron incluidos en la Constitución Europea elaborada por la Convención (en la que tuve el honor de participar) y que, lamentablemente -por la presión de algunos gobiernos euroescépticos-, desaparecieron del Tratado de Lisboa.
Los símbolos de la Unión representan nuestra unidad política en torno a valores fundamentales: la libertad, la democracia, los derechos humanos, la solidaridad, la justicia y la igualdad. Por esos símbolos y por esos valores es reconocida la UE dentro y fuera de sus fronteras.
Además, los símbolos unen, no dividen, y complementan aquellos que representan a los estados miembros de la Unión: yo soy español porque soy europeo y soy europeo porque soy español. Por eso me emociona ver la bandera de mi país junto a la europea, lo mismo que ser identificado como europeo por la bandera que figura en mi chaleco de observador electoral o en los envíos de ayuda humanitaria.
Hoy hemos dado un paso a favor de la unión política, que como federalista celebro. Pero como decía Aldous Huxley, la experiencia no es lo importante, sino como se utiliza: igual pasa con los símbolos.
Añado mi satisfacción porque España, a propuesta de Zapatero, explicitó oficialmente -junto con otros 15 países- en una Declaración anexa al Tratado de Lisboa que, para ella, el uso de los símbolos de la Unión es oficial.
En esto, como en todo lo demás, nuestro país está en la vanguardia de la construcción europea junto al Parlamento que representa a sus 500 millones de habitantes.
El origen del Himno Nacional está en un toque militar llamado "Marcha Granadera", de autor desconocido, que aparece recogido en 1761 en el "Libro de Ordenanza de los toques militares de la Infantería Española". El Rey Carlos III la declaró Marcha de Honor el 3 de septiembre de 1770, aunque fue la costumbre y el arraigo popular las que erigieron esta composición en Himno Nacional, sin que existiera ninguna disposición escrita.
Los españoles consideraron la "Marcha Granadera" como su Himno Nacional y la llamaron "Marcha Real", porque se interpretaba en los actos públicos a los que asistían el Rey, la Reina o el Príncipe de Asturias.
En 1870 el General Prim convocó un concurso nacional para crear un Himno Nacional. El jurado declaró el concurso desierto por considerar que ninguna de las marchas presentadas superaba en calidad a la "Marcha Granadera", y aconsejó que se mantuviera como Himno.
La Real Orden Circular de 27 de agosto de 1908 dispone que las bandas militares ejecuten la denominada Marcha Real Española y la Llamada de Infantes, ordenadas por el Músico Mayor del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos, Maestro don Bartolomé Pérez Casas.
La "Marcha Real" ha sido siempre el Himno de España, salvo durante la II República (1931-1939) cuando se adoptó el Himno de Riego.
Durante la Guerra Civil (1936-1939), el general Franco restableció la "Marcha Granadera" como Himno Nacional por Decreto del 27 de febrero de 1937, pero fue necesaria la publicación en el BOE de un nuevo decreto fechado el 17 de julio de 1942 para que se le diese cumplimiento. Este decreto no incluye ninguna partitura, por lo que se entiende que continuó vigente la versión del Maestro Pérez Casas.
No es hasta 1997 cuando el Estado adquiere los derechos de explotación del Himno, que pertenecían a los herederos del maestro Pérez Casas, mediante el Real Decreto 1543/1997, de 3 de octubre.
Tras la aprobación de la Constitución Española de 1978 y regulados, respectivamente, el uso de la Bandera y la descripción del Escudo de España, en las Leyes 39/1981 y 33/1981, parecía procedente configurar jurídicamente el Himno Nacional.
Desde la Presidencia del Gobierno se promovió la creación de un grupo de trabajo a fin de completar la normativa por la que se habrían de regir los símbolos de representación de la nación española. Dicho grupo, integrado por miembros de la Sección de Música de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y representantes de diversos ministerios, encargó al Maestro don Francisco Grau, Coronel Director de la Unidad de Música de la Guardia Real, que hiciera una nueva adaptación del Himno.
Finalmente, tras el informe favorable de la Real Academia, se aprobó una versión de la "Marcha Granadera", que, respetando la armonización del Maestro Pérez Casas, recupera la composición y tonos de su época de origen.
En la actualidad, el Himno Nacional, está regulado por el Real Decreto 1560/1997 de 10 de octubre, en el que se describen los compases musicales, se establecen las dos versiones del mismo, la completa y la breve, y cuándo ha de utilizarse cada una de ellas.
Vía la driza conocemos la publicación de un libro de "Símbolos de las entidades locales de Andalucía". La Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía ha publicado la actualización del libro de 2003 "Escudos y Banderas Oficiales de las Entidades Locales de Andalucía". Esta obra recoge todos los escudos y banderas de los municipios andaluces que están oficialmente aprobados. Su objetivo consiste en que las entidades locales que inicien el procedimiento de adopción de sus símbolos tengan desde un principio conocimiento de los ya aprobados, y así poder evitar que los suyos no puedan inscribirse por ser idénticos o inducir a error o confusión con alguno de los ya adoptados. Así mismo pretende servir de guía procedimental a las Entidades Locales que vayan a iniciar los procedimientos de adopción de sus símbolos.
El libro, que dedica cada capítulo a una provincia, está en esta web(en pdf). O podemos acceder a cada provincia desde los siguientes enlaces:
Vía Noticias de Protocolo descubrimos una nueva web que trata sobre Símbolos de Canarias. José Manuel Erbez, el creador de la página y autor del magnífico blog La Driza, la presenta del siguiente modo:
"Bienvenidos a mi sitio web sobre los símbolos institucionales de Canarias. Aquí pretendo recoger toda la información disponible sobre banderas, escudos y otros emblemas de las distintas instituciones del Archipiélago Canario, tanto a nivel regional como insular y local, tanto las oficiales como las oficiosas, y tanto actuales como históricas."
Además de exponer información de los símbolos de cada isla, informa en su sección de novedades de todo tipo de noticias relacionadas con la temática empleando una licencia creative commons.
Recordemos que el pasado mes de junio el Comité Olímpico Español (COE), encargaba esta letra para el himno nacional alentado por la demanda de los deportistas y tras obtener el visto bueno de las altas autoridades del Estado. Su intención era conseguir un texto de consenso, que naciera desde el deporte y sin aristas políticas. Meses después, la SGAE configuraba el jurado que junto a Emilio Casares, catedrático de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del jurado, la doble campeona olímpica Theresa Zabell y el ex presidente del Tribunal Constitucional Manuel Jiménez de Parga, tendría la responsabilidad de seleccionar entre miles de propuestas la más conveniente. Juan Pablo Fusi, catedrático de Historia Contemporánea; Tomás Marco, compositor y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y Aurora Egido, catedrática de literatura española de la Universidad de Zaragoza, fueron el resto de componentes que el 24 de octubre acogieron la complicada tarea.
Así, el jurado ha elegido este texto como el más adecuado entre los más de 2.000 recibidos. Pero no se hara público oficialmente hasta el 21 de enero, cuando Plácido Domingo lo interprete en la gala anual del COE. A partir de entonces se abrirá un periodo de recogida de firmas para proponer que la letra del himno sea aprobada por las Cortes como iniciativa legislativa popular. Para ello deben recogerse al menos 500.000.
Por lo tanto, de momento este himno no es oficial y quizás nunca lo sea como ya sucedió con otras propuestas en el pasado. El himno oficial sigue siendo la "Marcha Granadera" o "Marcha Real Española" que no tiene letra, sólo música.
La Diputación de Málaga, en el apartado institución, presenta su propia Simbología que se compone por: escudo, bandera y logotipo. -El escudo presenta, además de su imagen, la descripción heráldica de sus cuarteles, colores y lema. Además se explica la historia del escudo.
-La bandera presenta su imagen animada y una breve descripción. -Y el logotipo presenta también su imagen y una breve descripción (recordemos que su uso está restringido en la documentación oficial).
Se echa de menos la mención de los reglamentos y leyes que en su día aprobaron esta simbología.