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miércoles, diciembre 15, 2010

Aplicaciones. La web ha muerto

Primero Juan Varela nos anunció que el móvil y el iPad se meten en el prime time.
The Wall Street Journal muestra como el móvil y el iPad se meten en el prime time de los diarios (la mañana) y en el de la televisión (noche). Los datos reafirman también la sustitución del consumo de prensa en papel por los nuevos dispositivos móviles multimedia.
El ordenador sigue reinando en el horario de trabajo y acapara el 97% del consumo de información en internet, pero los móviles ya representan el 2% en Estados Unidos.
El iPad refuerza su carácter de dispositivo de consumo multimedia y su uso aumenta por la noche, compitiendo con el prime time de la televisión.

Antonio Ortiz en Internet móvil en España: aplicaciones Vs Web y la importancia del dispositivo nos relata el creciente uso en España de internet en el móvil lo que nos sitúa en el comienzo ya de lo que va a suceder en el 2011, siguiendo la tendencia que anunciaba Varela de EEUU.
Después de muchos entonando aquello de que "este va a ser el año del internet móvil en España", 2010 por fin ha sido el de algunas promesas cumplidas. Lo reflejan los datos de un estudio de Nielsen y Taptap sobre el tercer trimestre: crecimiento del 10% de usuarios que acceden a internet desde el móvil en un año hasta llegar a los 8.270.000, uno de cada cinco usuarios con teléfono. Casi la mitad están en la franja entre los 18 y los 35 años, son mayoritariamente hombres y la plataforma con más usuarios que se conectan es Symbian, con mucha ventaja sobre iPhone y Blackberry (segunda y tercera).
Y aunque el móvil más utilizado es el 5800, es interesante observar que quienes tienen un iPhone o un Android navegan mucho más y tienen mayor porcentaje de páginas vistas. Otro dato más para el análisis: las aplicaciones en el móvil superan a la web en tráfico por primera vez en España, algo que no es baladí con el fenomenal debate montado sobre las aplicaciones frente a la web en el móvil y iPad, aunque habría que matizar que tráfico quizás no es la mejor medida, toda vez que hay aplicaciones que consumen muchos más datos (por ejemplo, Skype) con mucho menos tiempo de usuario.
Javier Godoy habla sobre 5 señales de que la web sin webs está cerca, lo que nos vaticina un futuro muy diferente al que teníamos en mente hasta hace unos pocos meses.
Me preguntan a menudo mis alumnos si por el camino que vamos ya nadie va a hacer páginas web. Yo intento responder con prudencia y decir que no tengo ni idea, aunque señales hay de que eso que llamábamos la web sin webs está cerca.

1. Google lleva el modelo de aplicaciones al navegador:

Se ha adelantado a otras iniciativas y las primeras experiencias la verdad son muy positivas. A destacar el enfoque de The New York Times que ha llevado su aplicación Ipad al escritorio
Google lanza Chrome OS. Alt1040
“The New York Times” Chrome web app remodels de online newspaper. Mashable

2.  Apple se lleva la app store al Mac

Relacionado con lo anterior, Apple anuncia que en breve podremos comprar aplicaciones para el mac desde un modelo de tienda de aplicaciones similar a los de iphone y ipad.
Deseando probar la versión mac de Reeder

3. Salesforce apuesta por el desarrollo de aplicaciones en línea

Acaba de comprar Eroku, la principal plataforma de desarrollo sobre Ruby, el uno de los lenguajes de programación más usado  favoritos para el desarrollo de aplicaciones web, y ha lanzado una base de datos online, es decir en la nube.
Si a eso le sumamos que su plataforma de colaboración interna: Chatter para a ser gratuita ( bueno, freemium ) está claro que el líder en desarrollo en la nube empieza a apretar el acelerador y apuesta y mucho por las aplicaciones web

4. Webtrends ofrece una solución de aplicaciones en Facebook y la integra con su analítica

Si, no has leído mal, Webtrends, el decano de la analítica web, compró una empresa de creación de aplicaciones en Facebook ( super sencilla de utilizar, pensada para no técnicos) y la conecta con su acceso vía API al sistema de publicidad de Facebook por lo que podemos lanzar campañas y medir la conversión desde la misma plataforma.  Ah y además las aplicaciones también corren en Iphone, Nokia y Android.
Webtrends apps

5.  Involver se inventa el SML ( Social Markup Language )

Esta plataforma de desarrollo de aplicaciones básicas para Facebook ( en competencia con Webtrends ) ha lanzado un lenguaje tipo HTML que aprovecha todas las ventajas de las redes sociales y hace fácil el desarrollo de aplicaciones por técnicos de front end, no por sesudos programadores de back end.
¿Tu que opinas ?

Manuel Almeida lleva un mes con su iPad y ya tiene 101 aplicaciones descargadas.

Y ya para rematar Microsiervos publica La Web 2.0 termina donde comienzan las aplicaciones
Si utilizas habitualmente un smartphone, un teléfono tipo BlackBerry, Android o iPhone, probablemente cada vez lo utilices más para acceder a Internet y menos para navegar por la Web. En estos dispositivos triunfan las aplicaciones, también aquellas que sirven para utilizar servicios Web como Twitter, Facebook, YouTube o Google Maps.
Precisamente este año en el que la World Wide Web cumple su vigésimo aniversario ha sido el que ha visto una portada de Wired dedicada a su muerte: The Web Is Dead, (18.09, septiembre 2010).

Aplicaciones vs. Web
Si bien lo que hay bajo tal afirmación es más un debate y una consideración respecto al cambiante modelo de acceso a Internet "y la Web seguirá ahí como parte esencial de ésta (...), cada vez representa una menor parte del tráfico de Internet", escribe Chris Anderson. Actualmente las tres cuartas partes del tráfico son ocupadas por otras tecnologías y protocolos de intercambio de información: P2P, vídeo y audio en streaming, videconferencia y voz, juegos, intercambio de datos entre aplicaciones... Y por cada vez más sistemas cerrados, los "jardines vallados".
Los sistemas cerrados son algo que Tim Berners-Lee, el "padre" de la World Wide Web, criticó recientemente: "la proliferación de las redes sociales como Facebook aíslan la información publicada en Internet".
Berners-Lee también se mostraba contrario al creciente uso de las aplicaciones en los sistemas operativos móviles (Android, iOS, BlackBerry, Windows Phone 7,...), sobre todo las que se basan en estándares cerrados: "No utilizar estándares abiertos provoca la creación de mundos cerrados. Los estándares abiertos impulsan la innovación".
Pero la innovación depende más de las personas que de los medios disponibles. Como ejemplo durante años se ha innovado en la Web a pesar de lo precario de los medios. Los hacks y trucos de CSS, JavaScript y HTML han sido un recurso más que habitual entre diseñadores y desarrolladores web.
De hecho nunca antes de la Web el término estándar había tenido tan poco valor: los "jardines vallados" han existido desde mucho antes que ahora, aunque sólo afectaban a una minoría que no navegaba por Internet desde Windows con Internet Explorer.
Al contrario, nunca antes se ha visto tanta innovación, tan variada y tan revolucionaria -en juegos, servicios, aplicaciones prácticas y sociales, de contenidos y editoriales,...- como la que han traído las aplicaciones móviles. A su lado la Web -incluso la Web 2.0- se muestra desfasada.
A eso se debe muy en parte el éxito de las aplicaciones en móviles y tablets, los cuales ya no son cosa que interesen a unos cuantos "early adopters": en pocos años éstos serán los dispositivos más utilizados para el acceso a Internet [que no es sólo la Web], por delante de los ordenadores.

La Web 3.0 prescinde de la Web
En general una aplicación bien hecha, aunque únicamente sirva para acceder y mostrar la misma información que está disponible en la Web, funcionará mejor, de una forma mucho más rápida, eficaz y funcional que la misma Web a través del navegador del móvil.
El resultado final, la sensación que deja en el usuario, es la de una experiencia más cómoda y satisfactoria.
"Las aplicaciones son el nuevo canal para la distribución de servicios y experiencias en teléfonos móviles", escribe Andreas Constantinou, "nacen de las raíces de la Web en el sentido de que son una evolución de la Web 2.0, añadiendo nuevas formas de interacción y de descubrir y acceder a la información; y también nuevas formas de monetización".
Precisamente el de la monetización ha sido uno de los eternos asuntos pendientes de la Web como soporte para contenidos o servicios de pago especialmente cuando se trata de cantidades pequeñas. Incluso hoy se puede considerar un episodio sin resolver.
En cambio el de los micropagos es un aspecto "solucionado por las tiendas de aplicaciones desde el primer día", como es el caso de la App Store. Y lo es muy en parte gracias a su planteamiento de sistema cerrado con el que se ha ganado, a pesar de las críticas, la confianza de desarrolladores, editores y público.
Los móviles han evolucionado mucho -mucho más que la Web, de hecho- y sin duda la llegada del lenguaje HTML5 es una mejora necesaria e importantísima. Pero aún su implementación es lenta, está en una fase muy temprana -aún lejos de ser un verdadero estándar, si algún día llega a serlo- y seguirá siendo así todavía algún tiempo.
De momento las aplicaciones web no pueden competir con su equivalente en forma de aplicación móvil, con Google Maps como ejemplo evidente. Y servicios que en otro tiempo habrían sido considerados "casos de éxito de la Web 2.0" salen hoy sólo como aplicación móvil, sin web equivalente.
Es el caso de Instagram, un servicio cuyos contenidos no solo no están en la web, sino que por defecto sólo funciona móviles iPhone -aunque puede conectarse con servicios como Flickr, Twitter o Facebook. Y aún así cada semana unas 100.000 personas se apuntan a Instagram para compartir fotografías.
Como dice Chris Anderson, "hoy hay en Internet incontables 'jardines vallados'. La Web es la excepción, no la regla."

Si sumamos todo esto a la actual situación con los frentes abiertos de Wikileaks, Acta, Ley Sinde, Neutralidad de la Red, etc., es normal comprender el pesimismo que envuelve en los últimos tiempos a los internautas, especialmente a los blogueros.
Parece que internet va a cambiar muchísimo más de lo que nunca nos hubiésemos imaginado, y no precisamente para mejor, sino todo lo contrario, resultando cotos cerrados por empresas para usuarios que tendrán que olvidarse de privacidad y libertad real, aunque muchos de ellos no lo sepan.
Veremos que sucede finalmente, pero el pronóstico de momento no es bueno y la utopía de la web 2.0 y 3.0 se aleja cada vez más.


Decepción del contenido generado por el usuario
Futuro del Social Media 2010
La muerte de los blogs y google 
La calidad de los blogs en el 2010
La diversidad de la red fomenta grupos heterogéneos
Entregar la privacidad

viernes, diciembre 03, 2010

Decepción del contenido generado por el usuario

Como ya parece que es tradición en este fin de 2010 la blogosfera continúa trascendental con la web 2.0.
Ahora es Redes Sociales, el blog de Alianzo que en su post Wikileaks y mi decepción con el contenido generado por el usuario, cuestiona algunas de las características de la web 2.0, especialmente la creación de contenido por parte de los internautas y la libertad de expresión.

A continuación la totalidad del texto de José A. del Moral:

Hace ahora seis años puse en marcha, junto a mi amigo Juanan Pereira, la empresa que acoge este blog: Alianzo. Entonces era un firme creyente en el contenido generado por el usuario y, por tanto, en las redes sociales como herramientas capaces de generar tráficos importantes y participación activa de los internautas. Sin embargo, ahora ya no estoy tan convencido de estas virtudes democráticas.
Los que vivimos el nacimiento de lo que entonces se llamó Web 2.0 nos creimos supermanes que íbamos a derrocar a todos los viejos poderes y especialmente al cuarto (los medios de comunicación) y al legislativo (los políticos). Confiamos en la participación de los usuarios como talismán que mejoraría a las empresas por dentro, que transformaría la forma de gobernar y que pondría en manos de todo el mundo las herramientas de influencia mediática.
Sin embargo, hoy, algunos años después de regozarme con todas estas ilusiones, observo que nada ha cambiado y que la Web 2.0 se ha limitado al campo del marketing. Nada ha cambiado ni creo que lo vaya a hacer. Incluso la Sgae sigue ahí. Hemos sido víctimas, una vez más, del mismo tecno-optimismo que a finales de los noventa nos llevó a creer que en Internet se podía generar una nueva economía capaz de producir crecimientos económicos casi ilimitados.
El batacazo de entonces fue bestial. El de ahora se ha unido a una crisis descomunal y casi no se nota. Pero viendo cómo el principal protagonista de las redes sociales, Facebook, trafica sin prejuicios con nuestras identidades y pronto lo hará con nuestros muros, que se llenarán de publicidad, estoy perdiendo las pocas ilusiones que aún me quedaban. Y voy a citar dos ejemplos recientes que demuestran que la Web 2.0 ha sido otra promesa incumplida, una más, como si ya no quedara duda de que la Humanidad no tiene solución.
El más cercano es el de Wikileaks, protagonista informativo de las últimas jornadas gracias a una documentación “robada” del servicio secreto de EE.UU. ¿Qué tiene esto de novedoso? ¿Es que ya hemos olvidado los dossieres del Cesid que Mario Conde circuló por la prensa el siglo pasado? ¿O el vídeo porno protagonizado por el director de El Mundo con el que le respondieron algunos de los afectados?
Sí, la cinta en cuestión todavía se puede descargar en la mula y no hace falta que te pase una copia un periodista amigo. Es lo único que ha cambiado. Wikileaks no ha publicado los informes en Internet sino que se los ha enviado a medios de comunicación que han demostrado cierto grado de crítica hacia el Gobierno de Bush. ¿Por qué ha confiado en los periodistas profesionales y no en los amateurs? No hace falta que responda. Es evidente que los de toda la vida han vencido a los aprendices de Internet.
De ahí que Digg y su versión hispana, Menéame, se hayan estancado relativamente en los últimos años. Y digo esto comiéndome muchas de las alabanzas que en otros tiempos hice hacia este modelo, en el que no sólo creía sino que incluso traté de protagonizar con herramientas como Negóciame. Los que estábamos en la Web 2.0 estábamos tan apasionados por lo que veíamos que nos cegamos.
Creimos que se había terminado la dictadura del periodista y que íbamos a pasar a una nueva era en la que los usuarios fueran los auténticos protagonistas. Y nos hemos equivocado. Los profesionales de la información están sufriendo porque el modelo económico de sus empresas no funciona tan bien como antes, pero siguen siendo los más influyentes. Ningún blog les ha quitado poder, a no ser que nos centremos en áreas que estaban mal cubiertas, como las relacionadas con la tecnología.
Para saber qué ocurre en el mundo seguimos leyendo El País o El Mundo y los mejores análisis políticos están todavía en sus páginas. Hay alguna excepción, como Nacho Escolar o Iñigo Sáenz de Ugarte, pero estamos hablando siempre de periodistas que, por una u otra razón, prefieren utilizar sus blogs. El Periodismo 2.0 ha demostrado ser una gran falacia. Ha fracasado. Y Wikileaks lo ha sentenciado a muerte.
Otro ejemplo: Obama, que es probablemente el mayor caso de éxito de las redes sociales, por el excelente uso que hizo de las mismas para convertirse en presidente del país más poderoso del mundo. Sus asesores políticos, entre los que figura uno de los cuatro fundadores de Facebook, concibieron una campaña de captación de fondos y de simpatizantes a través de la Red. Y acertaron de lleno.
Dicho de otra forma: Obama demostró ser un artista del marketing online. Sin embargo, a la hora de transformar su Ejecutivo con todo eso que se ha venido a llamar “gobierno abierto”, no está obteniendo buenos resultados. Es cierto que es una transformación más cultural que tecnológica, pero no creo que unos mashups de delitos y presupuestos sean prueba alguna de que las cosas han cambiado. Dudo que el Gobierno de Obama sea más transparente y abierto que el de Bush. ¡Y ojalá me equivoque!

La muerte de los blogs y google 
La calidad de los blogs en el 2010
La diversidad de la red fomenta grupos heterogéneos
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La implicación del usuario en la red
Web 2.0: mirar, no participar.  
Número de amigos en redes sociales
Eficacia de las comunidades online
Las crisis de reputación online

miércoles, diciembre 01, 2010

Futuro del Social Media 2010

A pesar de haber "matado" al blog, Pop mk nos orienta sobre el futuro los medios sociales en Cómo será el Social Media del futuro, aportándonos algunas ideas de lo que puede crear la reputación e imagen en internet dentro de muy poco.
A continuación la totalidad del texto de Ferrán:

La base de todo Social Media es que tiene que ser una herramienta para construir una reputación, un prestigio personal. Ser alguien en una comunidad.
Es una necesidad universal, base de nuestra sociedad, por lo que forma parte del ser humano y siempre existirá. Lo que planteo aquí es la pregunta ¿qué herramienta se usará para construirla?
Los blogs lo intentaban a través de la creación de sesudos posts, siendo el primero en informar de la más rabiosa novedad o la más desconocida realidad. Pero exigían mucho esfuerzo, un buen post es además una hora de trabajo, además de partir de una buena idea o de un conocimiento especial sobre un tema.
En definitiva: no es popular porque no es común poder dedicar tanto esfuerzo ni tener el suficiente grado de control sobre la actividad.
Inicialmente sí parecía ser popular, pero eso era porque bastante gente lo usaba para comunicarse con la familia y amigos. Por otro lado porque aparecieron los blogs profesionales de información, como revistas pero con una capacidad inmediata de publicación de novedades, con la ventaja de que no eran periodistas (genérico) sino amateurs apasionados con el tema (desde jardinería a ordenadores pasando por cualquier otro tema).
Pero no, realmente los blogs no estaban destinados a ser populares desde el punto de vista de los creadores. Sí quizá desde el punto de vista de lectores, son una fenomenal forma de información. Pero no sirven para que el gran público pueda crearse la reputación personal que buscan.
Twitter. Twitter venía a hacerlo fácil. No hace falta ser un gran creador de contenido, eso es algo difícil y poco común. Sólo hace falta ser una persona capaz de recomendar información interesante sobre un tema. Son dos puntos importantes: ya no hace falta crear contenido, basta con seleccionarlo recomendarlo; y hay que especializarse en un tema, no tendremos suficientes seguidores si nos dispersamos, la gente quiere de nosotros una imagen única, ser referencia para una cosa, y eso es lo que hay que darles.
Además twitter no requiere mucho tiempo: un minuto o dos, y listo.
Foursquare sigue la misma mismita lógica: quiero ser popular. Para ello voy marcando los sitios a los que voy, publico un breve comentario sobre el lugar y la gente sigue mis recomendaciones. Sí, es un enfoque peor que el de Twitter, pero es un complemento interesante porque ya ni siquiera hace falta pensar en nada, leer o recomendar algo (lo que requiere cierta capacidad de análisis para que lo recomendado sea de calidad) basta con ir, con estar en un lugar, y hacer click. El esfuerzo es cada vez menor, luego las posibilidades de ser una herramienta para el gran público son mayores.
Facebook… es más allá de nuestros amigos. Va de cuántos amigos coleccionamos. Al final eso también tiene un interés limitado… y al final acaba siendo una herramienta para ver fotos de amigos, publicar las nuestras… y presumir de qué populares somos. Se publican fotos para presumir, y presumir es la expresión del deseo de gozar de reconocimiento, de reputación, de prestigio personal. Es por tanto una herramienta para crear relaciones personales (ligar) porque a fin de cuentas, el deseo de contar con una reputación personal tiene como objetivo conseguir una pareja ‘de calidad’. El más popular o la más popular tiene más atractivo, luego atrae a más candidatos para ser su pareja.
¿parece descabellado? Eso es porque no ves Gran Hermano. La vida misma es una carrera (especialmente en la juventud, hasta eso de los ventialgo) para conseguir atributos que permitan cierta popularidad social, que potencien el atractivo del individuo para, en última instancia, poder conseguir una mejor pareja. Forma parte por tanto de nuestro instinto más primitivo.
El ‘premio’ es un contador. En todas las plataformas de Social Media hay siempre un contador para ‘medir’ nuestra popularidad relativa. Y para incentivar a los usuarios a que compitan por más, viendo los contadores de los demás, por eso es importante que sean visibles para todos los usuarios. De esa forma satisfacemos nuestro instinto de crear y alimentar nuestra reputación social.
No es una reputación social única para todos, una sola escala. Va por áreas temáticas, por subgrupos, por ciudades o por países o idiomas. Pero es la base del funcionamiento del Social Media.
Son los friends de Facebook, followers de Twitter, lectores o visitas de un blog o Badges de Foursquare (incluida la de ‘Mayor’, el alcalde en inglés, de un lugar).
El Social Media del futuro tendrá que tener necesariamente uno de estos elementos de creación de Status, de reputación social. Es la principal motivación para participar. Somos humanos.

Las relaciones públicas y los medios sociales 2010
La muerte de los blogs y google 
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El blog corporativo y la confianza
La implicación del usuario en la red
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lunes, noviembre 29, 2010

La muerte de los blogs y google

Seguimos trascendentales con la web 2.0.
Pop mk vuelve a la carga con otro post que condensa ideas muy importantes sobre la actualidad de internet, la muerte de los blogs y el futuro de la red. Se titula La muerte de los blogs tiene un culpable: Google. Y también hablo del Futuro del Social Media, y refleja claramente la realidad que estamos viviendo en los últimos meses en internet, aunque hay que decir que los blogs de momento siguen creciendo en el mundo corporativo.
A continuación la totalidad del texto de Ferrán:
Los Social Media viven una evolución desde los foros a los blogs, pasando ahora por Twitter y en cierto modo, Facebook. Digo en cierto modo Facebook porque a diferencia de los demás Social Media está diseñado para la comunicación en grupos cerrados de ‘amigos’. El resto son ‘abiertos’, que significa que cualquiera entra lo lee o lo encuentra en Google.
Los foros eran una herramienta limitada para escribir artículos, y de ahí el éxito de los blogs. Pero los blogs se alimentaban de la participación, de los comentarios de otros usuarios, a su vez también se convertían en bloggers y desde ese punto se generaban los links de unos blogs a otros para mejorar la calidad informativa del post.
El primer disparo que mató el blog fue Google. Y me explico.
  • La gente no quiere montar un blog, contratar un hosting, pelearse con el PHP, actualizarlo… Quiere escribir y punto. Google compró Blogger, y la condenó a un ritmo de actualización miserable. Tardó un siglo en incorporar trackbacks, en permitir comentarios en los posts sin necesidad de darse de alta en ningún lado, aún hoy es torpe en la gestión de comentarios. Aún hoy la interfaz es infantil y poco profesional, estancada… Tardó siglos en que se pudiera publicar una foto en un post fácilmente.
  • Evidentemente las limitaciones de blogger hicieron que la gente que demandaba más, se fuera a una solución tipo WordPress. Sí, estaban MovableType y TypePad, pero había que pagar. Así que ya que había que pagar mucha gente se lanzó a comprar un hosting y un dominio, y así además ganar control para poder cambiar el diseño, poner los complementos que uno quisiera, etc etc etc. Hacerlo verdaderamente personal.
  • Las diferentes plataformas gratuitas fueron consolidándose en WordPress. Pero a su vez el ritmo de actualizaciones fue tan frecuente que mucha gente sencillamente se cansó.
  • De repente apareció Facebook que se abrió a todo el que quisiera apuntarse. Y centenares de miles de personas que tenían un blog personal para, fundamentalmente, comunicarse con los amigos, saltó a Facebook. Podía compartir sus imágenes y comentarios con intimidad, fácilmente. Sin tener que configurar ni mantener nada, con una herramienta 100% creada para ese propósito. Por lo que lo hacía mucho mejor que un blog.
  • Durante el camino, Google lanzo el Google Reader. Esta fue la bala que remató a los blogs, después de la falta de evolución de Blogger. Google Reader nació como respuesta a Bloglines, y copió su concepto: Es un lector de blogs online. Eso significa que si uno quiere escribir un post en su blog, tiene que salirse de Google Reader. Aunque tengas un blog en Blogger, da lo mismo: tienes que salir y entrar en otra web para hacerlo.
  • Pero eso no es todo: si uno ve algo interesante en un post, a través de  Google Reader no puede comentar en ese blog. Tiene que salirse y escribir el comentario. Teniendo que poner además el inevitable Nombre, Email (no será publicado) y el voluntario link a tu blog.
  • La limitación de Google Reader se entiende también por la diversidad de plataformas de blogs, pero la consolidación de Blogger y WordPress y algún actor más no se ha traducido en acuerdos que permitan un protocolo para que Google Reader sea realmente una plataforma de gestión de nuestra participación en Blogs: Leyendo pero también creando contenidos y participando con comentarios.
  • A la vez que Google Reader se consolidaba como el lector de blogs dominante, por comodidad y calidad como lector, esa misma herramienta ahogaba la conversación en blogs. Esa conversación es la clave para que un Social Media crezca y se desarrolle. Si desaparece, muere dicho Social Media.
  • Sí, Google Reader evolucinó incorporando ridículas opciones tipo red social, tratando de convertirse en algo parecido en algo a Facebook o yo qué sé en qué estaban pensando, pero de pronto se podían compartir posts publicamente, asociados a tu perfil, se podía comentar (publicar notas)… Pero todo ello sólo visible a través de Google Reader. Esa información nunca se asociaba, nunca se podía introducir en el blog del que partía.
  • Y de repente aparece Twitter: nada que instalar. Todo está visible para todos. Es rápido comentar. Es rápido linkar (o lo que es lo mismo Retwitear). Todas esas interacciones quedan asociadas a tu perfil de forma pública… Era inevitable que funcionara.
  • Twitter, de hecho, ahora es como un Google Reader mejorado. En lugar del post completo que publica un autor, llegas a un post a través de las recomendaciones de otros. Tú no te suscribes a un blog, te suscribes a las recomendaciones de lectura de una persona. Evidentemente, todo parte de Google Reader, la herramienta que usamos todos para leer esos blogs que después recomendamos (o artículos de prensa, o vídeos…) pero es la incapacidad de Google Reader para aportar conversación la que ha hecho que todo migre a Twitter.
  • Si un día Google permite escribir un tweet en Google Reader, con un acortador para la URL, habrá hecho algo para salvar a los blogs y para promover definitivamente el uso de Twitter. Pero no lo van a hacer.
  • El problema de Twitter es que es un formato tan breve (también es su fuerza) que no permite más que la recomendación, alguna breve reflexión personal y poco más. Pero realmente escribir largos posts con frecuencia es algo que exige mucho más. Y la gente en su mayoría tira a lo fácil. O al menos con frecuencia diaria (frecuente) tira de Twitter, y para las ocasiones especiales, pues escribe un Post.
Así que la muerte de los blogs se debe (en mi inmodesta opinión ;)  fundamentalmente a la incapacidad de Google para simplemente actualizar Blogger al ritmo que demandaba el mercado, dejándolo como la única herramienta de blogging gratuita a través de web (nada que instalar ni mantener) pero también la más limitada (para principiantes). Por otro lado con Google Reader no incorporó innovaciones que permitieran una interacción entre el contenido que se leía y la participación EN ese contenido. Porque, ¿quién quiere comentar algo en una herramienta de lectura que no llega a nadie? Lo interesante es interactuar sobre todo con el autor del Post, y si Google Reader no permite eso… Pues ahoga la conversación.
Pero además el concepto de ‘suscribirse a un blog’ completo, que es la base de Google Reader, hace que inevitablemente de repente tengas decenas o centenares de posts pendientes de leer a la mínima que te despistas. Eso crea ansiedad, y al final la gente acaba evitándolo sencillamente… no usándolo. Twitter permite llegar no a un blog entero, sino al post, a la unidad de información que te interesa leer. Un post de aquí, otro de allá, pero no al blog completo de cada uno.
Hay una última cosa que hizo Google, y que no sé bien hasta qué punto ha sido bueno, hasta qué punto ha sido malo. Estoy hablando de Adsense. Adsense permitía a los autores de blogs ingresar dinero por cada click en la publicidad de Google que ponían en sus páginas. Evidentemente ésto fue un incentivo para que la web se llenara con webs de contenido… lamentablemente de baja calidad en la mayoría de los casos.
Adsense cambió el vector de crecimiento de los blogs: de ser herramientas de creación de contenidos de calidad pasó a ser de creación de contenidos masivos de baja calidad para atrapar visitas a través de Google (buscador). De esta manera Google contribuyó a que el nivel promedio de la calidad de los blogs bajara alarmantemente, teniendo como resultado un desprestigio general hacia los blogs como herramientas de generación de información de calidad.
Así pues Google a través de Blogger, Reader y Adsense consiguió justo lo contrario de lo que pretendía. Quería liderar el mercado de Blogs, ayudando a que la gente pudiera crear contenidos fácilmente, que pudiera también acceder a ellos de forma cómoda, e incentivó a los autores para que obtuvieran un incentivo económico que les condujera a la creación de más contenido de calidad.
Pero lo que consiguió fue que el público abandonara los blogs al no incorporar las novedades del mercado (trackbacks, comentarios fáciles, personalización del diseño, fotos, plugins…), por otro lado el lector de blogs que creó nunca se pensó para potenciar la conversación y sin pretenderlo, la ahogó al no hacerla posible. Y por último Adsense condujo a millones de autores hacia la creación de contenido de baja calidad buscando únicamente las visitas accidentales a través de Google y no lectores, creando una pérdida de reputación de los blogs en general.
¿Cómo veo el futuro? Creo que el futuro no es Twitter. 140 caracteres no son el futuro. Pero será una parte de él. Facebook tampoco lo es. No permite una conversación suficiente entre personas que no sean ‘amigos’ y los intentos de crear Grupos etc… requieren demasiado esfuerzo… no. Tampoco lo veo.
Creo que se perdió una oportunidad de que los blogs fueran la base de la relación social debido quizá a la frangmentación, a que no hubiera estándares salvo el RSS que nunca llegó a ser comprendido por el gran público (fundamentalmente porque ninguna gran empresa se propuso hacerlo realmente popular, porque no había ninguna gran empresa que fuera propietaria de éste standard). Así que imagino que nos tocará convivir con esta fragmentación de Social Media entre blogs (lo que quede de ellos), Twitter y Facebook (han cogido demasiada masa crítica como para perderla en favor de una alternativa)… y sencillamente falta que pasen unos años para que se desgasten todos ellos y se cree el momentum necesario para que otro tipo de interacción social coja masa crítica y funcione.
¿Cómo será ese nuevo Social Media? Para triunfar debe estar centrado en un tipo de público (el concepto ‘amigos’ va a ser para siempre de Facebook) así que tendrá que ser algo casual, como Twitter y los Blogs, algo complementario. Tiene que incorporar sus ventajas (realtime en un caso, contenido de calidad en otro, conversación en ambos) y tiene que ser una herramienta que no requiera configuraciones, instalaciones, ni actualizaciones (será ‘en la nube’). Quizá sea un standard compartido por varios, pero seguramente será obra de una sola empresa que consiga la masa crítica para ser atractivo. Deberá contar con APIs para permitir servicios ‘satélite’. Y deberá permitir crear, consumir y participar en el contenido. Como lector de contenido probablemente será algo más dirigido a nuestros intereses, requerirá menos el tener que ‘descubrir’ autores que nos interesen saltando de un autor a otro como quien busca un tesoro. Pero evitará la ‘perdida de información’ que supone no haber estado siguiendo cada minuto Twitter. Y las repeticiones de lo mismo una y otra vez. Tiene que ser muy personalizable, pero debe ser más fácil dar con contenido que nos pueda interesar, con menos fricción en este punto. Y debe realizar una buena gestión de la conversación. Ser fácil y promoverla, porque es la clave.
Algo así.

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Publicidad en blogs 2008
Blogs: autoridad intelectual y experimental
Autoridades y blogs

jueves, noviembre 04, 2010

La diversidad de la red fomenta grupos heterogéneos

Vía Denkenuber leemos un post escrito por Inti Acevedo titulado Zombies: cuando un fenómeno impopular rompe el ghetto gracias a Internet.
En él se explica perfectamente como la red ha logrado mejorar la vida de muchas personas que tienen en común algo que no es habitual, pero gracias a la globalización, han conseguido agruparse y ahondar en esa particularidad. Habla sobre aficiones, pero esa misma historia se puede extrapolar a otro tipo de cosas como investigación científica, enfermedades, etc.
Varias de las virtudes de internet son precisamente el aumentar las inquietudes personales, mejorar la formación y facilitar la socialización personal. Gracias a internet, se pueden compartir temáticas comunes irrelevantes geográficamente pero importantes a nivel mundial ya que la red permite colaborar con otras personas de otros países y lenguas distintas, abriendo múltiples opciones de desarrollo.
Por lo tanto cada día es más complicado enmarcar socialmente a una persona por su sexo, edad o idioma ya que las fronteras culturales comienzan a desaparecer y los famosos nichos de marketing comienzan a ser ineficaces dándole quebraderos de cabeza a las empresas que ven com sus targets clásicos desaparecen según se digitaliza la población.
No obstante, como bien sabemos, si ahora las personas somos menos uniformes y más diversas, también somos menos anónimas y estamos más controladas.

A continuación el post para reflexionar:
Recuerdo mil veces, mil charlas realizadas en todo el mundo, a mediados de los 90s, relacionadas con Internet. El futuro era alucinantemente promisorio. El mundo tenía una herramienta mágica que cambiaría todas las cosas. El mundo sería mejor. La información más democrática y transparente. Era el comienzo de algo muy grande, y los medios de comunicación tradicional le daban la espalda a la historia que estaba por comenzar.
Algunas de las cosas que se soñaban en aquella época hoy son una total realidad, otras se quedaron en el camino, sin siquiera dejar una tumba de color gris, con un nombre y una fecha, al lado de la autopista
Réquiem por las ideas no autocumplidas por Internet.
De esa época, recuerdo mucho que en todas las charlas se daba una importancia mayor a la idea del nicho. Internet era el gran canal de comunicación que unificaría a personas con gustos similares, hermanos separados al nacer se encontrarían gracias a la gran red. Si te gustaban los zombies encontrarías a millones como tú, sedientos de cerebros y sangre en la pantalla. Si te gustaba el bondage, tendrías un universo de cuero y sumisión para disfrutar. Si te gustaban las bandas de rock que se fundaron en 1965, tendrías toneladas de bits sonoros para intercambiar con fans iguales a ti. Todos todos todos desperdigados por el mundo y conectados a tu cerebro y alma por medio de esa tan intrigante Internet. El Nicho. El Ghetto. El poder del individualismo y los gustos excéntricos, que gracias a la tecnología, se podrían combinar para crear pandillas virtuales de fanáticos. En cada charla recuerdo que la idea básica de Internet era esa, unir gente del nicho, establecer la comunicación, crear una comunidad, y comernos el cerebro los unos a los otros. Dejando a los habitantes de otros ghettos bien lejos de nosotros. Si podíamos poner cien cortafuegos entre ellos (blasfemos) y nosotros mejor. Cada quien en su nicho.
Mientras está idea “fundacional” de Internet se fue propagando, la gente estaba muy contenta de encontrar a sus amigos fanáticos de los zombies. Se intercambiaban fotos, artículos, se creaban foros especializados, y hasta que por fin, a mediados de los 00s, se podían intercambiar películas. De pronto, todo el material existente en la categoría zombies (de la biblioteca cultural de la humanidad) estaba disponible en Internet. Cada día que pasaba era más el contenido. Más la música zombie, el cine zombie, la literatura zombie, los disfraces zombies.
Y ocurrió el big bang.
La Internet exploto silenciosamente y pasó a un estado donde los nichos se rompieron en mil pedazos. El ghetto era imposible de delimitar. Llegaron los zombies bondage, los zombies rockeros del ´65, los zombies hijos de humoristas escribiendo literatura zombie, las marchas zombies, las películas zombies con taquillas de 100 millones zombies, las series zombies, los comics…
Algo que nadie había predicho 15 años atrás comenzó a ocurrir. Internet fue tan poderosa que los nichos crecían tanto que los ghettos mentales se desdibujan por completo. Es el éxito del fanático que se convierte en creador que inspira a otro a ser fanático que se convierte en creador. Es como el presentador del videoblog del vino, cuyo enredado nombre ahora no quiero acordarme, que fue duramente criticado por usar un lenguaje hiperquinetico para describir la actividad del nicho de tomadores de vino. Fue excomulgado, pateado, burlado por el ghetto. Él se empeño en su forma y su estilo, llevándolo al cenit de la antítesis de la descripción del catador de vino. Un fanático creador que rompió el nicho, al traer a miles y miles de personas que no sabían nada del vino, a tomar vino. Fue lo que paso con los zombies. Y es lo que pasa todos los días en Internet.
Gente que no le gustan los zombies descubren que son muy divertidos. Hay tanto material que se puede revisar y ver, por un precio mínimo, que nace rápidamente un nuevo fanático. La analogía del concierto de rock viene muy bien: en los 80s llegaba Marillion a tu ciudad, y solo aquellos buscadores primigenios, que habían gastado más de US$100 en discos, sabían que les gustaba Marillion. El resto de los mortales, no podían saberlo. En el 2010 va una banda de rock a tu ciudad, abres Spotify, o usas una forma “ilegal” de ampliar tu colección de cultura universal, y así en un par de días escuchando la nueva música, decides que te gusta la banda, que vas a pagar el ticket del concierto. Internet ha bautizado a un nuevo fan. Te llenas de gloria celestial rockera.

Nunca los conciertos de rock han tenido tanta asistencia. Nunca las marchas zombies han tenido tanta asistencia.
Las redes sociales han llevado este fenómeno a un punto en el cual, gente que 30 años atrás nunca hubieran probado un buen Shiraz, ahora van corriendo a buscar una botella disfrazados de zombies, escuchando a The Doors en el iPod. Los nichos se han mezclado. Alguien gracias a Internet, a Twitter, a Facebook descubre que el vino tinto es muy interesante, que los zombies son aterradoramente divertidos y que el rock de los 60s es mejor. Internet no es una generadora de nichos. Es una herramienta para descubrir un mundo de nuevas sensaciones. Somos exploradores, no habitantes de un ghetto. Somos aficionados al cine, a la música, a los zombies, a mil millones de cosas, y podemos expresarlo y recomendarlo en un tweet, en un like, en un chat o en un blog. Podemos descubrir cosas que no teníamos idea nos gustaban, simplemente porque están allí y podemos tocarla.
Somos los encargados de romper el cerco, de ampliar la mente. Olvidar el letargo y salir a descubrir, en Internet, aquello que nos apasiona, sin siquiera sospecharlo.

Entregar la privacidad
La implicación del usuario en la red
Web 2.0: mirar, no participar.  
Número de amigos en redes sociales
Eficacia de las comunidades online
Las crisis de reputación online

martes, octubre 26, 2010

Entregar la privacidad

Pop mk ha puesto el dedo en la llaga al hablar de La pérdida voluntaria de la privacidad. Muchas veces pensamos que lo que publicamos en la red no va a delatar nuestra vida pero lamentablemente las arañas de google lo recogen todo, lo almacenan y finalmente lo publican. ¿Existe el anonimato en la red? Cada día es más difícil decir que somos ánimos debido a las múltiples cookies y demás aplicaciones que van espiando nuestra jornada dentro de la red, aún utilizando pseudómimos para interactuar con otros internautas.
La UE comienza a preocuparse por el pasado digital que no se puede borrar en la red de miles y millones de ciudadanos europeos que exponen su vida diaria sin ser conscientes de la memoria perfecta de los buscadores, que lamentablemente para muchos, no olvidan como hacemos las personas.
Pero al mismo tiempo muchas empresas continúan incrementando sus presupuestos en monitorización y acciones de marketing en la red para captar clientes, y lo más preocupante, espiar al consumidor para así tener el poder total del mercado. Las instituciones ya han copiado el sistema, incluidas las de países democráticos, y también comienzan a espiar al ciudadano a través del nuevo canal que ofrece la red (España también). Para muchas agencias de "inteligencia" nunca fue tan fácil controlar a la población, sobre todo por la facilidad de controlar los dispositivos móviles y ordenadores que usamos a diario sin ser conscientes que las comunicaciones que hacemos con ellos no son seguras casi nunca.
Debido a todo esto surgen miles de preguntas que podemos simplificar en la siguiente: ¿qué está pasando con la privacidad de las personas?

A continuación se puede leer la totalidad del post escrito por Ferrán, que hará reflexionar bastante a algunas personas debido a la claridad expositiva del texto:

Lo que nunca adivinaron los guionistas de las películas de ciencia-ficción es que renunciaríamos de manera voluntaria a nuestra privacidad.
Sí, se imaginaron y nos hicieron a todos imaginar pantallas de televisión gigantes, videollamadas, coches que vuelan y mil cosas más, algunas se han hecho realidad y otras no. Pero lo que nunca nunca imaginaron es que renunciaríamos a nuestra privacidad, que dejaríamos a la vista de cualquiera (o casi cualquiera) los datos de dónde estamos en cada momento, qué pensamos, quiénes son nuestros amigos, qué nos gusta, qué no nos gusta, a dónde hemos ido y con quién, qué ignoramos,  incluso qué consumimos.
Foursquare, Blippy, Flickr, Youtube,  Twitter, Facebook, Blogger, foros de opinión, webs de reviews… hay millones de oportunidades para generar contenido, contenido que dice mucho de nosotros. Las empresas nos ofrecen esas plataformas porque obtienen ingresos de ellos a través de la publicidad o venta de productos. Lo que no está tan claro es, ¿por qué lo hacemos?
Cuando nos imaginábamos el futuro, muchas veces pensábamos en regímenes totalitarios o en sociedades paranoicas donde nuestra intimidad estaba constantemente amenazada, donde nuestros datos privados eran una herramienta para coaccionarnos, para intimidarnos, para dominarnos. Y la sociedad se rebelaba, luchaba para recuperar ese espacio de intimidad. Esa era nuestra proyección sobre el futuro viendo un presente con acumulación de datos, bases de datos procesadas por millones de ordenadores, herramientas en manos de gobiernos y de empresas gigantescas.
Sin embargo hemos cedido de forma voluntaria nuestros datos más íntimos. Sin un ápice de lucha, todo lo contrario: alegremente, como ratones siguiendo al flautista de hamelín camino de algún precipio que no imaginamos.
No quiero ser catastrofista, pero jamás el espionaje de ningún país pensó que podría tener semejante acceso a la información de cada individuo. Hoy lo pueden saber todo de todos nosotros. Basta con seguir lo que vamos diciendo voluntariamente. Lo estamos contando todo.
Sólo nos salva la fragmentación, a veces usamos diferentes identidades, a veces diferentes webs… pero esa fragmentación es un juego de niños para la capacidad tecnológica de una gran empresa o de un gobierno. Y nos salva que no todos usamos estas webs, pero cada vez las usamos más, o las usan nuestros amigos, ya no hace falta siquiera un ordenador, basta con un móvil. Y más fácil será aún en el futuro.
Quizá todo empezó cuando nos metimos un teléfono móvil en el bolsillo. En ese momento renunciamos a la privacidad de que nadie sabía dónde estábamos hasta que volvíamos a casa, a estar localizables con nuestro teléfono fijo de siempre. Pero de repente cualquiera nos llamaba y cualquiera podía preguntarnos ¿dónde estás?. Antes preguntabas, ‘eh! qué tal estas?’, ahora lo primero que preguntas es ‘¿dónde estás ahora, puedes hablar?’. Y compartimos con otros donde nos encontramos en cada momento. Y poco a poco fuimos cediendo más y más.
Segundo fue internet. La posibilidad de comunicarnos. Y comenzamos a ampliar nuestro círculo de contactos, de conocidos. Chat, páginas webs personales, emails. Nos comenzamos a comunicar de forma natural con mucha más gente que antes. Ampliábamos nuestros contactos, la gente con la que interaccionábamos. Y entonces comenzamos a competir por ser populares. Porque siempre hemos deseado ser populares. Pero ahora podíamos construirlo, crearlo y  exhibir socialmente nuestra popularidad. Ya no hacía falta recibir la atención de un periódico o revista: ahora estaba en nuestras manos alcanzar la popularidad,  el prestigio social dentro de un círculo. Ascender por la pirámide social.
Y llegaron las herramientas de autopublicación. Era la consecuencia lógica. Y también llegó la banda ancha. Internet dejó de ser principalmente una fuente de información para ser el soporte de la comunicación social entre personas. No me refiero a amigos íntimos o familiares. Me refiero a contactos débiles, que generalmente desaparecían en el olvido con los años, con los cambios de trabajo o de residencia. Internet ahora ha cambiado eso: se acumulan, se mantienen, se alimentan, y crecen. Unos contactos te acercan a otros contactos y amplias tu círculo social a cada paso. Con cada interacción. Subes, asciendes, poco a poco.
A veces es querer ser percibido como el más popular en un foro sobre televisores o coches. A veces es querer ser percibido como el que más seguidores tiene en Twitter. O el que se pega las fiestas más divertidas y con la gente más guapa, como sucede con las fotos en Facebook. O que vive los viajes más envidiables, como muestran las fotos en Flickr. Pero es más y más, alimentar a la bestia social que llevamos dentro. A nuestro instinto. Porque siempre hemos sido así, pero ahora tenemos las herramientas para ir más allá como individuos super-sociales.
El móvil, las herramientas de autocumunicación…  Facebook. Ahora 500 millones de personas dejan en Facebook constancia de sus relaciones, y quieren más. En Blippy dejan reflejado lo bien que compran, o la cantidad de cosas que compran, porque conectan sus tarjetas de crédito con la web y Blippy se encarga de mostrarlo a cualquiera. Y Foursqare nos dice qué populares somos en un sitio, en un local de moda, en una buena tienda. Qué bien sabemos elegir los sitios en los que estamos. Son marcadores sociales, como lo es la ropa el lenguaje o la educación con que nos comportamos. Pero con un alcance infinitamente mayor.
Estamos alimentando nuestro ego social. A cada paso. En cada publicación. En cada interacción. Y nos da un enorme placer. Porque nos da poder, poder social. Ascenso en la pirámide que forma nuestra sociedad, formada a su vez por múltiples pequeñas pirámides, entre ellas la nuestra, la de cada uno.  Y aunque a veces pensamos que estamos mostrando demasiado de nosotros mismos, y de nuestros amigos y familiares, queremos más, captar más la atención, tener más conexiones, situarnos un escalón más arriba en nuestro grupo, subir de grupo. Y no nos importa perder la privacidad, pensamos que lo estamos haciendo todos, que no hay un peligro. Y así creamos y alimentamos nuestra identidad social.
Hace unos años que ya no somos anónimos. Y Youtube, Facebook o Google… guardan cada dato, cada foto, cada tropiezo, nuestra historia.
Imaginábamos que los gobiernos nos obligarían a ceder nuestra intimidad, nuestra privacidad. O que lo harían a escondidas, sin nuestro consentimiento.
Ya lo hemos hecho. Y por instinto. Está en nuestra naturaleza. Ahora los datos están ahí, y sólo se necesitan máquinas para estructurarlos, interpretarlos y que puedan saber qué somos, qué queremos, qué haremos.
Es cuestión de tiempo. Y de dar otro paso más.


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miércoles, octubre 06, 2010

Netiqueta en Twitter

Cada día más personas emplean twitter para comunicarse entre sí, pero eso no implica que lo hagan educadamente y correctamente. Twitter, como una nueva herramienta web 2.0 categorizada como servicio de microblogging, tiene sus propias normas de uso diferentes del resto de redes sociales y también tiene su propia netiqueta.
Por ello vamos a recopilar algunos de los consejos de usuarios expertos para mejorar nuestro uso de twitter.



Vadim Lavrusic desarrolló una lista de diez mandamientos que pueden ser útiles para aprender a usar correctamente esta red social, teniendo en cuenta los comportamientos que hasta ahora se conocen por parte de usuarios experimentados y exitosos.

1. Se debe dar crédito.
Dar crédito a los autores de aquello que se comparte en Twitter es una parte esencial de la comunidad de esta red, ya que no solo se respetan los derechos de autor y a los demás usuarios, sino que también les permite a todos encontrar el rastro de aquellos a quienes siguen los otros, topándose así con opciones interesantes para seguir. Tres opciones que menciona para dar crédito son: a través del Retweet, de Via @xxx o de HT xxx (heard through – oído a través de).

2. No promoverse a sí mismo en exceso.
Hay que medirse en la auto promoción; la comunidad puede cansarse de ver que alguien solo publica tweets sobre sus productos o servicios y empezar a verlo como spam ya que la gente espera encontrar información novedosa e interesante, aunque aclara que todo depende del tipo de persona que sea: si se es un medio de comunicación, un periodista o un bloguero, es muy posible que los seguidores lo que quieran es estar actualizados con los nuevos artículos y entradas, por lo que la situación sería diferente.

3. Utilizar los enlaces apropiadamente.
Se deben compartir los enlaces que correspondan a la fuente de algo que se publica o que puedan proporcionar más información acerca de eso que se dijo, convirtiéndose de esta manera en algo útil para la comunidad de Twitter. Además, aconseja acortar los enlaces, sobre todo para facilitar la labor de quienes hagan retweet. Un buen sitio para acortar enlaces es bit.ly.

4. Se debe responder a los seguidores.
Es importante mostrar interés por la comunidad respondiendo a aquellos que envían mensajes directos o respuestas, así se cuente con demasiados seguidores o no se tenga mucho tiempo.

5. Analizar bien a la hora de responder vs. enviar mensajes directos.
Se debe tener prudencia con una información de interés público o privado; es decir, tener en cuenta las consecuencias y el impacto que puede tener una respuesta o un mensaje público (enviado como un reply @xxx), y pensar bien si es mejor enviar un mensaje directo (privado) o contactar a la persona por otro medio.

6. Diferenciar la propia opinión de los titulares.
Se recomienda, además de publicar el enlace, entrecomillar la información tomada de alguna fuente para aclarar que eso no lo dice quien lo publica y, aparte, utilizar algún método para diferenciar cuál es el comentario propio. Una opción que ofrece él es escribir así: “me (yo):xxxx”.

7. Seguir a aquellos que representan algún valor.
Este punto es importante. La diferencia entre Facebook y Twitter es que el primero es para los amigos y el segundo para personas con las que se comparten intereses comunes e información (Lavrusic aclara que por eso en Facebook hay amigos y en Twitter seguidores). La recomendación es no seguir a todo aquel que lo sigue a uno, sino saber seleccionar a aquellos contactos que ofrecen algún valor para que exista un buen filtro.

8. No usar incorrectamente el recurso de enviar información sobre los propios productos o servicios a la comunidad de Twitter.
Es algo similar al punto de promocionarse demasiado, pero tiene que ver más con un tipo de spam que se dio mucho antes de que esta red lo controlara un poco y que consiste en promocionar el negocio propio enviando la información a otras personas en forma de reply. El experto aclara que hay excepciones en las que esto puede ser bien utilizado, por ejemplo cuando se conoce la necesidad de alguien de encontrar algo específico y se comparte con esa persona la información que necesita.

9. No utilizar “hashtags” en cada palabra.
Los hashtags son las palabras que van precedidas de un signo # y que sirven para agrupar tweets alrededor de temas en común de manera que las personas puedan buscar por temas y encontrar información que otros han publicado sobre estos. Lavrusic recomienda no excederse en el uso de esta herramienta pensando que a través de ella los tweets serán leídos por más gente y aclara que eso lo único que hace es dificultar la lectura de los mensajes (cuando se usa demasiado y no porque puede ser realmente útil).

10. No hacer retweet de los propios tweets.
No se debe publicar varias veces lo mismo para obtener más clics y que si se va a hacer dos veces, se debe esperar un tiempo considerable.
Twitter para todos
Finalmente, es importante aclarar que Twitter es una red social que puede utilizar quien lo desee y para lo que desee; estas recomendaciones son útiles sobre todo para aquellos que quieren hacer de esta red una herramienta profesional y un espacio para contactarse con otras personas y empresas con intereses comunes que pueden llegar a constituirse en relaciones con mayor relevancia en el futuro.

Sonia CQ habla sobre un tema que preocupa a muchos twitteros, netiquette en twitter: qué debes hacer si quieres mantener a tus followers.

Muchas veces nos preguntamos por qué esos usuarios twitteros, que tanto esfuerzo nos costó ganarnos, llegan un día y desaparecen. Una buena herramienta para saber quién decide castigarnos con el temido “unfollow” es Qwitter . A través de este servicio, podremos saber quién nos ha dejado de seguir en Twitter. Si usas esta aplicación y cada día ves cómo se te van acumulando los unfollows, puede ser que estés haciendo algo mal en Twitter. Igual, sin saberlo, estás atentando contra esas reglas no escritas pero aceptadas por toda la comunidad: la netiquette Twittera que marca lo que se puede hacer y lo que no:

- No spamees a tus followers: Twitter es una red social en la que los usuarios se congregan para conversar. El unfollow puede ser la reacción más lógica de tus followers si te dedicas a bombardearles con miles de enlaces que sólo persiguen tu interés comercial. A los twitteros no les gusta que les vean como simples compradores de productos o servicios, sino que dialoguen con ellos y les aporten valor añadido.

- Sé amable: No cuesta nada dar las gracias por los Retweets, desear un buen día a tus seguidores, contestarles a sus menciones, o darles las gracias por seguirte. Ir de “divo” no está bien visto en Twitter. La simpatía y el “buen rollo” puede ser una base estupenda para atraer followers.

- No hace falta que cuentes todo lo que se te pasa por la cabeza, o todo lo que estás haciendo: Por muy interesante que pueda parecerte tu vida, igual no es lo más aconsejable que la vayas retransmitiendo al instante.

- Parecer un poco “humano” nunca viene mal: No tomes al pie de la letra el punto anterior. Detrás de cada cuenta de Twitter hay una o varias personas, y ese toque personal tiene muy buena acogida en un medio tan “social”. Por lo tanto, alterna los tweets que vayan contando tu día a día con otros más profesionales o informativos. Es la mezcla perfecta. Un simple emisor de enlaces tampoco será bien acogido.

- No chatees: Si quieres mantener una conversación con una persona en concreto, utiliza los mensajes directos. Puede que a tus followers no les interese demasiado esa charla tan interesante que mantienes con un amigo y que ha llenado su Time Line con un montón de tweets que no saben bien de qué van. Una cosa es que contestes a una pregunta o a una mención, y otra muy distinta es llevar a lo público una conversación de dos personas.

- No pidas que te sigan (ni te enfades públicamente si no lo hacen):Si tu Time Line es interesante, progresivamente te irás haciendo con nuevos seguidores. Es un proceso gradual, que se va consiguiendo día a día. Ten paciencia. Si decides seguir a una persona, el está en todo su derecho de devolverte el follow o no. No te enfades si no lo hace, y tampoco mandes mensajes del tipo. “@xxxx ¿por qué no me sigues?” o “@xxxx tengo un DM muy interesante que mandarte, pero no puedo hacerlo si no me sigues“. Del mismo modo, tampoco intentes acaparar la atención de distintos usuarios con mensajes del tipo: “@xxxx @xxxx @xxxx @xxxx Follow me! Seguidme! Seguidme!“. Ellos seguramente no te seguirán, pero el resto de tus followers puede que te premien con un unfollow directo.

- No utilices muchos hashtags en un sólo mensaje: Vuelve a recordar: estamos conversando, y queremos leer de una manera clara de qué estamos hablando. Un usuario que utiliza muchos hashtags en un sólo tweet es porque está más interesado en la repercusión de éste que en contar algo a quien ya le sigue. Es un gesto feo hacia la comunidad que ya has conseguido crear alrededor de tu cuenta.

- No sincronices distintas redes sociales: Cada una merece su tiempo y, además, cada una tiene su particular manera de comunicar. Además, en el caso de Twitter nos encontramos con una limitación en el mensaje evidente (el número de caracteres) por lo que muchas veces cuando actualizamos nuestro estado desde otra fuente el mensaje no llega en completo. Esto puede evidenciar que el usuario en cuestión no está muy interesado e Twitter, o al menos no tanto como para congregar y mimar a una buena comunidad de seguidores.


Netiqueta joven para redes sociales
Guía de usos y estilo en las redes sociales de la Generalitad de Cataluña
Netiqueta usando twitter
Netiqueta en Facebook
La netiqueta del Community Manager
Netiqueta web 2.0
Netiqueta en Redes Sociales
Netiqueta en blogs  
Comunicación la cortesía en el habla de internet
Los principios de la netiqueta en la red
Netiquette

miércoles, septiembre 22, 2010

Libros online de social media en brasileño

Vía RPalavreando conocemos la presentación de dos libros online gratuitos sobre medios sociales y comunicación, escritos en Brasil de modo colaborativo por investigadores universitarios y profesionales de las relaciones públicas. Tratan todo tipo de temas relacionados con las web 2.0 como la geolocalización, las redes sociales, los blogs, la monitorización online, la asesoría política, el periodismo online, etc.



El primero se titula Relações Públicas Digitais (pdf), cuenta con 9 capítulos y sus autores son:  Marcello Chamusca, Márcia Carvalhal, Wilson da Costa Bueno (UMESP/USP), Luiz Alberto de Farias (ABRP-SP/CASPER/USP), Carolina Terra (USP), Daiana Stasiak (UFSM), Judy Tavares (UFAM), especialista Aurélio Favarin (UEL), Laís Bueno, Robson Ferreira, y Mateus Jesus Martins.



El segundo libro se titula MidiasSociais: Perspectivas, Tendências e Reflexões, cuenta con 18 capítulos y sus autores son: Nino Carvalho (InPress Porter Novelli), Gilber Machado (e-brand), Henrique Puccini (Humantech), Mariana Oliveira (Talk Interactive), Carol Terra (Agência Ideal) y Patrícia Moura (Agência Binder / Visão Estratégica).


Libros online sobre social media y comunicación en español

Libros online sobre web 2.0
Algunos libros de estilo online
Libros online de Comunicación en internet 

lunes, septiembre 20, 2010

Netiqueta joven para redes sociales

En la vida diaria procuramos saber estar gracias a nuestros buenos modales, y en internet debemos mantener ese comportamiento pero adecuándolo a las normas sociales de convivencia dentro de la red, la netiqueta.
Debido a la constante incorporación de niños y adolescentes a internet cada día hay más jóvenes usando las redes sociales para interactuar con sus amigos y familia. Pero no todos estos nuevos internautas saben cómo comportarse en internet ni en las redes sociales como Facebook, Tuenti, etc.Por ello es necesario formar a esos jóvenes para que, al igual que deben ser educados en su vida fuera de la red, también tengan buenos modales y sepan como comportarse en espacios digitales, especialmente en las redes sociales.
Esta preocupación, especialmente de padres y educadores, motiva la creación de la web Netiquetate, un lugar donde de forma animada, sencilla y creativa, se enseña a los jóvenes 16 pasos a seguir a la hora de emplear cualquier tipo de red social. Este espacio está creado por pantallas amigas, una iniciativa que tiene como misión la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable en la infancia y la adolescencia.



A continuación podemos leer los contenidos más importantes de Netiquetate destacados por Jorge Flores:

  • Netiqueta quiere decir ‘normas de etiqueta en la Red’ o, dicho de otra manera, compendio de indicaciones para guardar las buenas formas en Internet. Se trata de un conjunto de sugerencias que nace por convenio entre las personas que comparten un espacio común, una aplicación, un servicio determinado en Internet. No tienen validez legal y son complementarias a las normas generales de uso, las reglas del servicio, que pueda tener cada website o aplicación online. Si no se respetan, se pueden causar molestias y la persona responsable puede ser ignorada e incluso repudiada por el resto de la comunidad de usuarios.
  • Son pautas que facilitan la comunicación y la convivencia digital. Cuando el conjunto de personas que comparten un lugar en la Red las respetan, el ambiente es mucho más agradable, satisfactorio e interesante. Es por ello que han surgido de manera espontánea desde el inicio de la comunicación online. Las hay generales para Internet o específicas para los chats, los foros, los blogs… Son convenios que cambian con el paso del tiempo debido a la evolución de la Red y sus aplicaciones y, por supuesto, al cambio en las características e intereses del conjunto de usuarios que las comparten.
  • La Netiqueta Joven para Redes Sociales ofrece pautas para la convivencia online y sirve de referente para el ejercicio de la ciudadanía digital. No se trata de una lista de consejos de seguridad para evitar riesgos propios o ajenos. Sin embargo, las buenas formas, la cortesía y el respeto por los demás implican también no perjudicar su seguridad ni privacidad. Al mismo tiempo, es preciso ayudar a los demás a que sean buenos convecinos online y no nos causen molestias, ni siquiera de manera involuntaria.
  • La Netiqueta Joven para Redes Sociales está pensada por y para los adolescentes y jóvenes que disfrutan de su vida online en redes sociales como Tuenti, Facebook, Hi5, Bebo, Orkut, Fotolog… Tiene como finalidad mejorar su experiencia online en estos nuevos entornos de socialización intensiva. Contribuye a mejorar la ciberconvivencia y a evitar conflictos, potencia el sentimiento de pertenencia a la comunidad y de corresponsabilidad, y deviene, en definitiva, en el ejercicio y construcción de la ciudadanía digital activa como garante imprescindible de los derechos y deberes individuales y colectivos.
  • Cuenta con 16 enunciados articulados en tres fines principales:
  • Guardar consideración y respeto por las demás personas.
  • Preservar la privacidad ajena.
  • Contribuir al buen ambiente de la Red.
  • Netiqueta Joven para Redes Sociales
    Muestra consideración y respeto hacia los demás:
    • 1-. Pide permiso antes de etiquetar fotografías subidas por otras personas.
    Puede ser que a pesar de estar publicadas online no sea conveniente estar etiquetado para alguien.
    • 2-. Utiliza las etiquetas de manera positiva, nunca para insultar, humillar o dañar a otras personas.
    Ayuda a crear el ambiente agradable y de confianza que a todos nos gusta compartir.
    • 3-. Mide bien las críticas que publicas. Expresar tu opinión o una burla sobre otras personas puede llegar a vulnerar sus derechos e ir contra la Ley.
    La libertad de expresión termina donde comienzan los derechos de los demás. La injuria, la calumnia y otras acciones contra el honor o la intimidad son delitos.
    • 4-. No hay problema en ignorar solicitudes de amistad, invitaciones a eventos, grupos, etc.
    Si lo hacen contigo, no insistas ni pidas explicaciones.
    • 5-. Evita la denuncia injusta como SPAM para no perjudicar a quienes hicieron comentarios correctos.
    La información abundante, interesante y veraz es un tesoro.
    • 6-. Usa las opciones de denuncia cuando esté justificada la ocasión.
    Realizar acusaciones a la ligera o de manera injusta genera desconfianza y enfado.
    Cuida la privacidad de las demás personas:
    • 7-. Pregúntate qué información de otras personas expones y asegúrate de que no les importa.
    En ocasiones contamos aspectos de nuestra vida con otras personas o de la vida de los demás sin tener en cuenta cómo les puede afectar que eso se sepa. Respeta la privacidad de los demás como te gustaría que respetasen la tuya.
    • 8-. Para etiquetar a otras personas debes hacerlo sin engaño y asegurarte de que no les molesta que lo hagas.
    Cuando etiquetas a alguien estás aportando mucha información que además, en muchos casos, se propaga de forma inesperada e incómoda.
    • 9-. No puedes publicar fotos o vídeos en las que salgan otras personas sin tener su permiso, como regla general.
    La imagen (fotografía, vídeo…) de cada cual es un dato personal y el derecho a decidir cómo se utiliza le pertenece a esa persona en exclusiva.
    • 10-. Antes de publicar una información que te han remitido de manera privada, pregunta si lo puedes hacer.En las redes sociales, la información circula con demasiada velocidad de un lado a otro y lo que es privado se puede convertir en un secreto a voces.
    Contribuye al buen ambiente de la Red:
    • 11-. Facilita a los demás el respeto de tu privacidad e intimidad. Comunica a tus contactos, en especial a los nuevos, cómo quieres manejarlas.
    Deja claro tu criterio para que lo puedan respetar diciéndoles qué cosas no admites como, por ejemplo, que reutilicen fotos que puedan ver en tus álbumes privados, que te etiqueten sin permiso o que expongan datos acerca de ti en páginas a la vista de otros.
    • 12-. Recuerda que escribir todo en mayúsculas puede interpretarse como un grito.
    Se trata de un acuerdo, de una norma no escrita que muchas personas utilizan. Tenerla en cuenta no supone esfuerzo y ayuda a entenderse bien en cualquier circunstancia.
    • 13-. Usa los recursos a tu alcance (dibujos, símbolos, emoticonos…) para expresarte mejor y evitar malentendidos.
    El estado de ánimo, las diferencias culturales o sociales, las experiencias previas… pueden dificultar la comunicación entre dos personas, más aún si ni están cara a cara. Comprender y utilizar símbolos de apoyo te ayudará a esquivar problemas por malas interpretaciones.
    • 14-. Ante algo que te molesta, trata de reaccionar de manera calmada y no violenta. Nunca actúes de manera inmediata ni agresiva. A veces las cosas no son como parecen. Puede que simplemente busquen la provocación o el engaño y si se reacciona mal habrán conseguido su objetivo. Puede tratarse también de errores o acciones no intencionadas.
    • 15-. Dirígete a los demás con respeto, sobre todo a la vista de terceros.
    Si alguien comete algún error, imprudencia o te molesta, sé amable al hacérselo ver y, si es posible, hazlo en privado.
    • 16-. Lee y respeta las normas de uso de la Red Social.
    No todas las redes sociales (Tuenti, Facebook, Hi5, Bebo, Orkut, Fotolog…) tienen las mismas reglas. Sin embargo, siempre son las reglas de juego de obligado cumplimiento para todos.

Guía de usos y estilo en las redes sociales de la Generalitad de Cataluña

Netiqueta usando twitter
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La netiqueta del Community Manager
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Los principios de la netiqueta en la red
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miércoles, septiembre 01, 2010

Las relaciones públicas y los medios sociales 2010

Vía Denken Über descubrimos un minipost titulado graciosamente: relaciones públicas y social media, una de cal y una de arena, donde se nos acerca a la realidad actual de las relaciones públicas online y también a su futuro.
Dice lo siguiente:
Excelente artículo de Gist en Mashable: The Future of Public Relations and Social Media donde muestra algunas herramientas interesantes dando vueltas por ahi y el buen uso que se les da; y un articulo de NewsBasis, que pese al demasiado autobombo, explica bastante bien algunos de los puntos clave de porque hoy en día todos critican a las agencias de PR


El artículo de Gist, como ya lo califica, es excelente y nos aproxima a la realidad actual y al futuro de las relaciones públicas online. A destacar las siguientes cuestiones:

+ La Nota de Prensa
- Establecer interrelación con los públicos a través de conversaciones rápidas, ágiles y sucintas.
- Continuar elaborando noticias y contenido RSS para buscadores y archivos.
- Transformar la nota de prensa clásica adaptándola a los medios sociales del momento.
En un futuro la nota de prensa será como una conversación: más corta, enlazará a más fuentes, se centrará en explicaciones simples y tendrá muchos formatos texto, vídeo, SMS, podcast, microblog, etc. para poder ser recibido en cualquier dispositivo a través de múltiples fuentes, y adaptándose siempre a la elección personal del receptor.
Pero el vídeo será en un futuro inmediato el rey de las notas de prensa, estando acompañado por una descripción corta y un enlace hacia otros vídeos con noticias de la empresa donde sí se usarán las 5W y se ofrecerán imágenes y audios para hacer historias por parte de los receptores, y otros vídeos con información sobre finanzas y detalles más específicos de la empresa.

+ Plataformas Sociales
- Seleccionar los medios sociales que le interesen a la empresa, no los que estén de moda.
- Usar herramientas para monitorizar y medir reputación ,etc.
- Usar herramientas específicas de RRPP para contactar con medios de comunicación, periodistas y bloggers.

+ Mantener contacto con profesionales de relaciones públicas, especialmente autónomos

+ Ahorrar dinero en la campaña usando medios sociales eficaces

+ Humanizar las relaciones sociales en red

En cambio el artículo de New Basis, una plataforma para Relaciones Públicas online, nos aclara el porqué muchos odian a las agencias (bloggers y periodistas, principalmente).
The biggest disconnect comes from the misalignment of interests and timing in the “pitch process.”  The fact that companies typically develop their key messages that they want to get out, and then try to hit as many journalists and bloggers to get them to write about it. Viewed from inside the corporation, the process amounts to “it’s important to us, so we pay our agency to get people to write about it, and we expect them to make every effort and bring back results.”
The problem is that as PR people try valiantly to pitch a broad range of journalists with their clients’ messages, rarely does that message connect with the right journalist at the right time. Journalists are usually working on something on deadline, and listening to a pitch that does not directly support their short-term objective is not a good use of time.

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lunes, julio 26, 2010

Facebook habla de tu empresa

Vía Enrique Dans leemos Lo que la presencia en Facebook dice de tu empresa, donde analiza la importancia comunicativa que tiene la red social comercial Facebook para las organizaciones, en este caso para las empresas, las cuales no pueden seguir la táctica del avestruz ocultándose de la realidad que las rodea. A día de hoy no estar en Facebook no significa que realmente no lo estés, ya que los demás pueden estar hablando de ti sin que lo sepas. Por ello es necesario conocer esta red social y usarla para así poder hacer los mensajes de la organización desde la fuente principal y reconducir los demás mensajes hacia donde la empresa considere de su interés mejorando su imagen, su reputación y su negocio.


Cada día más, tener una presencia en Facebook resulta una necesidad más evidente para las empresas. El crecimiento imparable de la red social (300 millones de usuarios activos en septiembre de 2009, 350 millones en diciembre, 400 millones el pasado febrero, 500 millones hace tan solo unos días) lleva a un razonamiento lógico: ¿dónde deben estar las empresas? Donde están sus clientes: a día de hoy, un porcentaje muy importante de tus clientes actuales y prospectivos están pasando una parte importante de su tiempo dentro de la red social. Un número cada vez mayor de personas se dirigen ya habitualmente a Facebook para hacer búsquedas de productos o servicios, esperando encontrar información útil, opiniones y una presencia activa.
Ahora bien, estar en Facebook, como todo, tiene sus reglas y protocolos.

En principio, Facebook se definió como una red social para las personas: tal y como Facebook lo define, un perfil es un perfil personal, debe ser una persona. No una empresa, no un grupo de amigos, no un perro ni un gato… una PERSONA. Sin embargo, y a pesar de tal definición, expresada claramente en la ayuda de Facebook, existen todavía un buen número de marcas creadas usando perfiles personales, debido en parte al tiempo que Facebook tardó en crear una fórmula para acomodar perfiles empresariales, y a una cierta ambigüedad controlada. Los perfiles personales, claramente, no son para crear ni desarrollar una marca. Las marcas no tienen “amigos”, ni tiene sentido que tengan que “aprobar” a dichos amigos, ni mucho menos que tengan que restringirse a tener cinco mil de esos “amigos”, límite establecido por Facebook para los perfiles personales. Desarrollar una marca usando un perfil personal supone un problema importante: primero, porque Facebook podría en cualquier momento y sin necesidad de explicaciones de ningún tipo dar de baja dicho perfil por incumplimiento de los términos de uso. Y segundo, porque si se llegase al límite de posibilidad de desarrollo, habría que hacer la migración de perfil a página manualmente pidiendo a los usuarios que se trasladasen, con la previsible pérdida de un porcentaje importante de ellos. Una presencia de tu empresa en Facebook en forma de perfil personal implica, a pesar de la “buena voluntad”, un trabajo de aficionado, algo hecho sin darle importancia, un “estar por estar” pero sin poner en ello los recursos adecuados. Si una agencia o empresa que supuestamente sabe de estos temas te ha recomendado hacerlo así, cambia de agencia.
También, lógicamente, existen empresas que simplemente no están. En muchos casos, al buscar una empresa o marca en Facebook, encontramos perfiles falsos, páginas no oficiales, o grupos de usuarios de diversos tipos. ¿Qué imagen da eso de una empresa? Simplemente, la de desatención, la de ignorancia, la de no querer utilizar un foro donde muchos de sus clientes actuales y posibles pueden querer buscarlos en cualquier momento, para encontrarse una presencia falsa, en ocasiones perniciosa, que la marca no administra. ¿Comprarías un producto de una marca que cuando la buscas en Facebook solo encuentras perfiles y páginas falsas o grupos de usuarios protestando sin respuesta alguna? Seguramente, eso pueda llevar a que algunos usuarios activos en Facebook se lo piensen dos veces.
La presencia lógica de una empresa tiene lugar en una página. Las páginas en Facebook poseen características que dan mucho más sentido a la actividad de una empresa: son abiertas, visibles desde fuera de Facebook, y cualquiera que quiera unirse a ellas y formar parte de la comunidad de la empresa o marca puede hacerlo, sin necesidad de ser aprobado. Sin embargo, existen herramientas de control, que deben utilizarse con el lógico cuidado – no parece muy recomendable que una marca “eche fuera” a potenciales clientes – pero que permiten, por ejemplo, eliminar comportamientos indeseables que impidan el desarrollo de conversaciones, generen ruido o molesten a otros usuarios. Las páginas tienen además estadísticas, los Facebook Insights, que ofrecen un razonable nivel de detalle sobre la actividad de la cuenta, de gran utilidad para la gestión.
Entrando en detalles: ¿qué debemos encontrar en la página de una empresa o marca en Facebook? Dado el mecanismo de interacción preferente en Facebook, el muro, se espera que dicha empresa mantenga en él una actividad razonable: el número de fans de una marca puede ser indicativo de la intensidad de su presencia en Facebook, pero también lo es la fecha de sus entradas en su muro. Si tienes pocos fans, intenta desarrollar más tu presencia y aportar más valor en tu página, o haz campañas para captar la atención. Pero nunca, jamás te inventes perfiles falsos: si tu agencia te recomienda hacer eso, aléjate rápidamente de ella. En la conversación se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y además, los perfiles falsos no tienen sentido, porque no son amigos de nadie y por tanto generan una actividad hueca, absurda, que no contribuye al desarrollo de viralidad.
El muro de una empresa debe lógicamente estar abierto a que los usuarios escriban en él: lo contrario sería de una unidireccionalidad impensable en los tiempos que corren. Pero abrir el muro a terceros implica también supervisarlo: un muro lleno de spam, de tonterías o de insultos variados refleja una falta de atención y ofrece muy mala imagen. Peor que no estar en Facebook, sin duda, es estar en Facebook pero no ejercer un cierto control de tu presencia, o no hacer caso a quienes acuden a tu muro a preguntar algo.
El muro, en el caso de las empresas y marcas, tiende a evolucionar como algo con características mixtas entre un servicio postventa, una asesoría de uso, un buzón de sugerencias y una hoja de reclamaciones. Tan posible es que aparezcan en el muro preguntas sobre el producto hechas por clientes prospectivos tomando su decisión de compra, como dudas de clientes que ya han comprado, como personas dando ideas o haciendo peticiones o quejas y problemas de todo tipo. En todos esos casos, debemos reconocer el uso como razonable siempre que estén expresadas en términos razonables, y tratar de proporcionar respuestas, incluyendo reconocer los errores cuando los haya. Algunas de esas respuestas podrán proporcionarse directamente en el muro, otras será más adecuado conducirlas al canal privado, a través de un mensaje a la persona. Pero en cualquier caso, una página en Facebook requiere atención: si la empresa la crea pero no la atiende, estará dando una mala imagen. La misma mala imagen que puede dar atenderla sin criterio, sin sentido común, con agresividad o con actitudes inadecuadas.
Facebook está haciéndonos revivir muchos de los síndromes que vivimos cuando la web empezó su desarrollo, pero con un nivel de interacción y de dinamismo que la web ha tardado mucho en tener. En Facebook, el que no está o el que simplemente “está por estar”, da mala imagen. Si vas a desarrollar tu presencia en Facebook, dota los medios adecuados, hazlo en condiciones, piensa qué tipo de información vas a poner ahí y de dónde va a salir, y prepárate para participar en la conversación, porque ésta surgirá con casi total seguridad.
Animamos a todas las organizaciones a participar en las redes sociales. No obstante esta participación siempre ha de realizarse siguiendo un plan de comunicación que señale claramente los objetivos a lograr, ya que de nada vale estar en una red social sin saber por qué estamos en ella, qué queremos lograr y cómo comunicar en la web 2.0. No obstante hay casos de páginas en redes sociales 1.0 como lo fueron en su día las webs o portales corporativos ya que se adopta la estrategia de figurar en la red social de moda sin saber si esa red social nos interesa (Facebook, tuenti, linkedin, ...), ni saber cómo actualizar los contenidos e interactuar con los demás miembros de la red.
Así que sí se deben usar las redes sociales, pero sólo si la estrategia comunicativa de la organización lo recomienda y conociendo dicha herramienta social que posee sus propias características diferenciadoras.

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